Luis Alemán
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Como un éxito calificó el director del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma, Francisco Alvarado, el primer día de funcionamiento de las tarjetas inteligentes para la compra de combustible al descuento, pero los taxistas no vieron la cosa tan positiva: para ellos todo fue un desastre.

Tanto fue así, que incluso algunos taxistas estuvieron a punto de resolver sus diferencias por la vía de los golpes, porque hubo quienes se aprovechaban de un descuido para meterse en las largas y fastidiosas filas que se formaron en las estaciones de combustible, lo que generó altercados como el ocurrido en la gasolinera Petronic “La Cachorra”.

Francisco Alvarado, en declaraciones que ofreció a algunos medios de comunicación, afirmó que la venta de combustible a través de la tarjeta inteligente “fue un éxito muy bueno”, pero no explicó el porqué en las estaciones Shell no se estaba despachando combustible con el descuento.

Alvarado reconoció que una parte de los taxistas no acudieron a activar la tarjeta a Irtramma. Eso provocó que a pesar de tener la “electrónica” no podían despacharle el combustible en las estaciones Petronic.

Pero, además, una parte de los taxistas se quejó que no les habían entregado la tarjeta. La razón, según explicaron funcionarios del Irtramma, es que tenían vencidos sus permisos de operaciones, requisito indispensable para recibirla.

Shell sin POS

En los primeros días de junio, cuando el Irtramma comenzó a distribuir las tarjetas electrónicas, Francisco Alvarado prometió que las mismas estarían activadas y funcionando normalmente el 23 de junio, pero eso no se cumplió.

La venta del combustible con descuento sólo fue efectiva en las gasolineras de Petronic, no así en las estaciones Shell donde no se instalaron los POS y tampoco se vendía el combustible a precio favorable.

“Tenemos orden de no vender porque no instalaron los POS”, afirmaron despachadores de la Shell, ubicada frente a la Rotonda de Bello Horizonte. “Los de Petronic no vinieron a instalar los aparatos y nos ordenaron que no vendiéramos gasolina con descuento”, esgrimieron.

Incumplieron

La señora Aleyda Blandón, administradora de la Shell de Ciudad Jardín confirmó que no estaban despachando combustible con descuento. “La gente de Petronic sólo vino a dejar el POS pero no lo instalaron”, explicó.

Detalló que varios de sus despachadores recibieron un seminario para aprender a usar el POS, “parece que ese sistema es más complicado que el de las tarjetas de crédito”, afirmó.

Según Blandón, la suspensión de la venta en las Shell tenía su lógica: “para controlar mejor”, pero para los taxistas eso no fue más que una mala jugada del gobierno que les estaba provocando no sólo pérdida de tiempo, sino también daño económico, en tanto gastaban más combustible buscando una estación Petronic.

Mario Velásquez, socio de una cooperativa de taxis, no aguantó la espera, y a grito partido exigió a los despachadores agilizaran la venta. “Son unos lora (lentos)”, gritó Velásquez, quien se quejó porque un cliente que traía se le bajó del vehículo molesto porque estaba perdiendo tiempo en la fila esperando comprar combustible.

Roberto Soto, supervisor de Petronic en la estación “La Cachorra”, reconoció que el sistema usado por Irtramma para el control de la venta de combustible es muy avanzado. “No te dilatás más de dos minutos”. Pero el tiempo usado por los despachadores era mayor en la gasolinera Petronic Bolívar, ubicada en los semáforos del barrio “Jonathán González”. Los bomberos tardaban hasta 10 minutos desde que metían la tarjeta en el POS, revisar los datos, despachar el combustible y sacar los vaucher y firmarlos, lo que provocó molestias entre los conductores de taxis.