Melvin Martínez
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“Marianita” tiene 12 años, padece neumonía, la presión sanguínea la está ahogando y ha pasado una semana en Cuidados Intensivos con un embarazo de 24 semanas.

Los médicos del Hospital “Bertha Calderón”, donde está internada, han concluido que sólo una interrupción de su estado garantizaría que la menor continúe con vida. Pero hay algo que les detiene: proceder significaría de cinco a diez años de prisión y la suspensión de su licencia, según lo establecido en el Código Penal.

La información ofrecida por los galenos refiere que ella es originaria de Siuna, y que su padre biológico fue quien la violó en repetidas ocasiones, y su madre, atribuyéndole alguna culpabilidad a la criatura, se niega a cuidarla.

La sórdida crudeza de este caso destruyó por completo el núcleo de una familia pobre, pues el padre de la menor se suicidó luego que hace algunas semanas trascendiera la tragedia que cambió por completo la vida de la pequeña.

El abusador, semanas después de haber perpetrado sus aberraciones y cuando ya la noticia había corrido como reguero de pólvora en toda Siuna, tomó la fatal determinación, refiere la información desde el lugar de los hechos.

Los médicos gineco-obstetras que atienden a la menor y que confiaron la información a EL NUEVO DIARIO, instaron al Ministerio de la Familia, MiFamilia, para que no permitan que la menor regrese a su natal Siuna. No es para menos. Tras el suicidio del abusador, su mamá se ha negado a trasladarse a Managua para darle cuido y hacerse cargo de su hija.


Urge una decisión
Un grupo de médicos y trabajadores del hospital se mostraron indignados porque las autoridades hospitalarias y del Ministerio de Salud, Minsa, aún no toman una determinación sobre la gravedad de su estado de salud.

“Es un embarazo de alto riesgo obstétrico porque tiene más de 13 semanas de gestación”, dijo un médico que atiende a la niña y que prefirió hablar bajo la condición del anonimato.

“Lo que se debe hacer en este caso es interrumpir el embarazo para darle posibilidades de vida a la paciente, pero están en esa disyuntiva y cada día que pasa el riesgo parece aumentar”, señaló.

Según los galenos, aunque salió de la Sala de Cuidados Intensivos, su pronóstico sigue siendo reservado.

“Como se sabe, tras la prohibición del aborto terapéutico en Nicaragua, los médicos gineco-obstetras estamos trabajando bajo presión y en este tipo de casos actuamos sólo recibiendo órdenes directas”, agregó.

La Directora del Hospital de la Mujer “Bertha Calderón” reconoció la presencia de la menor en el centro, pero se negó a dar detalles de su condición.


Decisiones “familiares”

Al ser consultada sobre qué decisión tomará el hospital, apenas atinó a decir: “Estamos dando todo el tratamiento ahorita y estamos completando todos los estudios, y en todo caso son decisiones de carácter familiar”, dijo, para luego terminar la conversación telefónica.

“Al parecer, la menor ha sido abandonada por su familia, porque ahora la culpan de la muerte de su padre”, refiere la información.

Los galenos han detallado la trágica historia a la opinión pública a través de EL NUEVO DIARIO, porque buscan ayuda para la menor, y por que se conserve su derecho a la vida.

“La niña está prácticamente en el abandono, y se supone que están haciendo las conexiones con el Ministerio de la Familia, pero todavía no se ha hecho mucho”, agregó uno de los informantes.