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Mientras ejecutivos del Fondo Monetario Internacional (FMI) anunciaban ayer que Nicaragua figura entre “algunos países que están a punto de venirse abajo debido a los altos precios del petróleo y los alimentos”, la economía nacional experimentaba las consecuencias de otra espiral inflacionaria; aumentaba la tarifa del servicio de energía eléctrica, se cambiaba la forma de cobrar la misma, y los primeros efectos se estiman hoy en la nueva cotización de la canasta básica.

El lamentable pronóstico para nuestro país se imprimió ayer en un comunicado divulgado en el sitio web oficial del organismo multilateral, pero antes se escuchó en su sede en Washington, durante una conferencia ofrecida por el Director Gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, quien recibiera el apoyo del gobierno de Nicaragua en septiembre pasado para ocupar ese cargo.

Haití, Honduras y Nicaragua, “por ejemplo”

“Algunos países están a punto de venirse abajo… si los precios de los alimentos siguen aumentando y si las cotizaciones del petróleo se mantienen, algunos gobiernos ya no estarán en condiciones de alimentar a su población ni de mantener la estabilidad de sus economías”, dijo el directivo francés, y luego, por insistencia de los periodistas, fue más claro: “son países de bajos ingresos, hablamos de Nicaragua, Honduras y Haití, por ejemplo”.

Las declaraciones de Strauss-Kahn y la visión del FMI no son antojadizas. Parten de los resultados de una investigación acerca del impacto de esos precios en las balanzas de pago, presupuestos nacionales, precios y pobreza en más de un centenar de países, “un estudio que es el más completo de su tipo hasta ahora”, estimó el directivo.

“Algunos países están entre la espada y la pared”, estimó Strauss-Kahn, considerando la premisa casi confirmada de que en los próximos meses los precios de los alimentos y el petróleo subirán más, “y si esto continúa ciertos gobiernos no podrán alimentar a sus pueblos y mantener al mismo tiempo la estabilidad de sus economías”, auguró.

Indicó que los tres países mencionados necesitan opciones alentadas con buenas políticas públicas y una amplia movilización de la comunidad internacional, para asegurar un abastecimiento apropiado de alimentos y preservar beneficios en la reducción de la pobreza.

Esa movilización, según Strauss-Kahn, no será efectiva sin la participación de “los países afectados, donantes y organizaciones internacionales, en busca de soluciones flexibles debido a que cada país es diferente y las recetas varían entre uno y otro”.

En sus partes medulares, el estudio señala que el encarecimiento de los alimentos costó en 2007 unos dos mil 300 millones de dólares para 33 países pobres, es decir, el 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto de cada país en ese año.

Por otra parte, pero en el mismo año, el efecto del alza de precios del petróleo costó a 59 países de bajos ingresos (importadores de esa materia prima) 35 mil 800 millones de dólares, que equivalen al 2.2 por ciento de su producto nacional.

La inflación

La inflación anual en los alimentos para 120 países de bajos ingresos y mercados emergentes, según la investigación, subió hasta 12 por ciento a fines de marzo de 2008, cuando estaba en 10 por ciento tres meses antes. Los precios de los combustibles se aceleraron del 6.7 por ciento de crecimiento sostenido hasta 9 por ciento en el mismo periodo, con una tendencia al agravamiento.

En el campo fiscal, el FMI vaticina que ante el desmedido impacto, algunos países se verán en la necesidad de ablandar sus posiciones fiscales, mientras otros necesitarán crear espacios mediante aumento de ingresos, recortes de gastos o asegurándose donaciones externas y préstamos con facilidades.

Recomiendan que en el campo comercial, los mercados de alimentos deben mantenerse abiertos en la misma medida que las políticas restrictivas, y los gobiernos deben eliminar impuestos a las exportaciones y prohibiciones, a fin de mantener incentivos apropiados para productores y consumidores.

A nivel general, el organismo se prepara para un estallido de crisis financieras en el mundo, y advierte que “un período prolongado con precios cercanos a los niveles actuales o por encima de ellos, tendrá un impacto serio sobre la balanza de pagos de muchos países”.

Otras advertencias

La Organización de Naciones Unidas, ONU, compartía minutos después el mismo llamado durante la presentación de un informe en su sede en Nueva York, denominado “Estudio Económico y Social Mundial 2008”, haciendo especial énfasis en el creciente aumento en el precio de los alimentos y el petróleo.

Rob Vos, director de la División de Análisis de Políticas de Desarrollo, advertía en un comunicado divulgado en el sitio web que, “para que la economía de un país se mantenga estable y fuerte, es imprescindible que los gobiernos inviertan más y diversifiquen la economía, y esa es una asignatura pendiente que tienen que cumplir la mayoría de países de Latinoamérica”

Lo mismo habían advertido el viernes pasado en San Salvador los presidentes de los Bancos Centrales de Centroamérica, República Dominicana y funcionarios de varios organismos financieros, quienes estimaban que el crecimiento de las economías en la región seguirá “afectado” por fenómenos externos, de manera especial los dos antes mencionados.

El alza de la luz
Mientras la economía de Nicaragua era estremecida en estos pronósticos financieros, los primeros efectos ayer eran realidad en una nueva alza en el precio del servicio de energía eléctrica. “Autorizar a partir del primero de julio de 2008 a las empresas distribuidoras Disnorte y Dissur un ajuste tarifario del 0.86%”, resolvía el Consejo de Dirección del Instituto Nicaragüense de Energía (INE).

En otro oficioso ajuste a favor de Unión Fenosa, David Castillo Sánchez, titular del INE, resolvió ajustar los costos de suministro de energía en las barras de media tensión (al por mayor), el costo de transporte, el costo de las pérdidas reconocidas y el Valor Agregado de Distribución (VAD) de Disnorte y Dissur.

23.54% en 13 meses

Con esta alza, el INE le concede a Fenosa un aumento total en sus facturas, que suma 23.54 por ciento en los últimos 13 meses, y aprovecha esta resolución para anunciar una nueva forma de cobrar el servicio, la que también entró en vigencia ayer, pero todavía no ha sido presentada ni explicada a los clientes, por tanto, nadie sabe ahora qué tipo de tarifa tiene ni cómo le están cobrando el consumo de kilovatios.

Es el nuevo pliego tarifario que echó a andar el ente regulador a partir del primero de julio de 2008. EL NUEVO DIARIO intentó conocer detalles del mismo pero la divulgadora del ente regulador, Juliana Hernández, dijo que los funcionarios estaban muy ocupados y no podían atender a los periodistas.

Los técnicos del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) ayer tomaron nota del alza concedida por el INE y hoy se disponen a medir el efecto en los precios de la canasta básica en los principales mercados capitalinos. Un estudio similar realiza en Occidente la Cuenta Reto del Milenio (CRM).

Vea comunicado de Prensa del FMI:
www.imf.org/external/spanish/np/sec/pr/2008/pr08156s.htm