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Ante la escalda alcista en los precios del gas butano, el Vicario de la Catedral de Managua, padre Bismark Conde, llamó ayer al gobierno a incrementar el salario de los trabajadores a fin de que puedan resistir la embestida en los precios que cada ocho días se producen y que incluye el servicio de energía eléctrica.

El prelado en su homilía ayer, en la misa dominical de la Catedral Metropolitana de Managua, hizo referencia a esta situación, y al hablar con los periodistas dijo que la carga la está recibiendo la población, especialmente los que tienen los salarios más bajos.

“Ya he escuchado a muchos nicaragüenses decirme: ‘Ya no podemos más, los salarios siguen congelados, y cada lunes los precios suben y ahora que le subieron el precio al gas butano, va a ser muy difícil para muchos ciudadanos cocinar sus alimentos, por lo que parece vamos a volver a ocupar la leña y volver al despale’”, dijo el religioso.

El lujo del arroz y los fríjoles
“Ya el bolsillo no da para tantos precios altos, creo que ahora comer arroz y frijoles es un lujo, y saber que cada día los precios suben, esto es difícil. Ya el problema no va a ser cómo conseguir ese arroz y los frijoles, sino cómo cocinarlos, porque el gas butano ha subido”, señaló el religioso.

“Sabemos de la problemática sobre el incremento internacional del petróleo, pero el gobierno debe subir los salarios y así la gente no se preocuparía todos lunes de que los precios suben pero si tuvieran salarios justos”, añadió el Vicario de la Catedral Metropolitana.

Dijo que el gobierno es el primero que tiene que dar repuestas a la población, pues “por eso el pueblo los elige, para que después den repuestas claras, convincentes y vayan a lo concreto”.

Alimentos antes que promesas
El padre Conde ha podido medir en la población --debido a los contactos que diariamente tiene con la feligresía católica--, que nadie está pensando en dar un voto ahora que se acercan las elecciones municipales, y mucho menos a aquellos candidatos a alcaldes que solamente presenten propuestas que van a quedar en el papel.

Recordó el prelado que hace unas semanas se difundió una encuesta la que pudo presentar reacciones populares “sobre la forma como vamos, creo que las encuestas son como un pequeño termómetro”.

Dijo que en la Catedral “a veces recibimos hasta 10 ó 15 personas que nos dicen: ‘Mire, padre, ni siquiera tenemos para comer. No estamos en una pobreza, estamos en una miseria’, y no podemos tapar el Sol con un dedo, el sentir de la población no lo podemos obviar, y todo esto ante las promesas (de los políticos) que a veces se las lleva el viento, la gente ya no sabe ni por quién votar”, expresó el prelado.

Muchos le han dicho al padre Conde que “no vale la pena votar, porque lo mismo va a ser, porque vote o no vote va a acontecer lo mismo” (la falta de trabajo y el incremento semanal de precios en los alimentos de primera necesidad y servicios básicos) y eso crea una confusión entre la gente”.

“Quienes han estado para dar repuestas a la población no han podido dar un buen servicio, porque solamente han utilizado los cargos públicos para provecho personal y partidario, olvidando a la gran mayoría de nicaragüenses”, terminó diciendo el Vicario.