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Arrogándose facultades que ninguna ley le confería, el general del Ejército de Nicaragua Javier Carrión McDonough (retirado) donó las 24.30 manzanas del cerro Mokorón en 2003, por medio de un poder que hizo efectivo Oscar Salvador Mojica Obregón, actual Director del Instituto de Previsión Social Militar.

De acuerdo con la escritura de donación realizada por el notario Noel Nicolás Portocarrero Argüello, el IPSM, representado por Adolfo Antonio Chamorro Teffel, pagó un mil córdobas al Ejército de Nicaragua por la donación irrevocable del cerro Mokorón.

En la donación, además, aparecen las mejoras militares ubicadas en el Mokorón, como son una edificación utilizada para oficina, dos almacenes subterráneos, una bodega y 23 mil 577 metros de camino.

Sigue siendo un enigma cómo la propiedad llegó a manos del Ejército de Nicaragua, pues al ser este sitio propiedad del Estado, únicamente puede ser cedido, donado o enajenado mediante ley, y no existe tal ley.

El cerro Mokorón se encuentra en medio de la lucha de los ambientalistas y vecinos que abogan por convertirlo en un Parque Nacional vía ley, por sus cualidades ambientales e histórico-sociales, y ex coroneles y altos mandos del Ejército que pretenden urbanizarlo para lucrarse.

Donado y redonado

Sin embargo, las donaciones no concluyeron con el traspaso del Ejército al IPSM, sino que éste a su vez desmembró lotes en donación.

Algunos beneficiados por estas donaciones que se obtenían entregando veinte mil córdobas (unos mil dólares) o menos, fueron: Julio César Ramos Argüello, quien pasó su dominio y posesión a la Sociedad Anónima Negocios Inmobiliarios S.A. (NISA) en concepto de aporte patrimonial. Otros fueron Oscar Salvador Balladares Cardoza, Pedro Antonio Agurcia Moncada, Juan Santiago Estrada García y Glauco Sidar Robelo.

En una reunión sostenida ayer por pobladores y ambientalistas, que fue presidida por el procurador de Medio Ambiente, José Luis García y el diputado Agustín Jarquín Anaya, los pobladores solicitaron al procurador García iniciar un juicio de cancelación de los asientos registrales que hacen aparecer a los ex militares como dueños del Mokorón.

“Nosotros conocemos que existen más lotes que han sido entregados por el IPSM, pero aún se encuentran en proceso de Registro, y por eso desconocemos a nombre de quiénes están”, afirmaron los vecinos.

Alcaldía: doble discurso

La Alcaldía de Managua, pese a que durante el año pasado se destacó en su defensa por la subcuenca sur, y declaró una veda indefinida a la construcción en la zona, aprobó a los militares desde la oficina del director de Medio Ambiente Edgardo Cuaresma --concejal que pretendió desbancar al actual alcalde Dionisio Marenco-- la urbanización Montecielo Hill, propiedad del IPSM en Mokorón.

Mokorón es parte de la subcuenca sur, señaló Francisco Antonio Delgadillo, presidente de la Asociación Red de Incidencia Ciudadana, “pero nosotros agotamos la vía administrativa para revocar el permiso de construcción otorgado por la municipalidad y éste se mantuvo inalterable”.

“La Alcaldía está manejando un doble discurso respecto al Mokorón, porque si su interés es proteger la subcuenca y proveer a los managuas de agua y ambiente saludable, privando a otros que están más lejos, debería poner el ejemplo revocando ese permiso de construcción en el cerro, que si se impermeabiliza será una amenaza para todos”, dijo el señor Delgadillo.

De acuerdo con los vecinos y ambientalistas, ha sido gracias al apoyo del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marena), que no ha dado paso a los estudios de impacto ambiental de la urbanización Montecielo Hill, que la construcción no ha iniciado.

Casas para millonarios

El proyecto presentado a la Alcaldía de Managua, destaca que Montecielo Hill, propiedad del IPSM, constará de 48 lotes, cada uno con un área de dos mil 500 a cinco mil varas cuadradas, además de todos los servicios de infraestructura necesarios como redes de agua potable, drenaje pluvial, energía, alumbrado público, telefonía y amplias calles asfaltadas.

“Esas casas son para millonarios, no son un proyecto social, esto desdice lo dicho por el general Omar Halleslevens o el Ejército de Nicaragua, porque no están pensando en proteger a los ciudadanos, sino en convertirlos en potenciales víctimas de apoyo de la Defensa Civil, porque sin el Mokorón absorbiendo la lluvia todos seremos damnificados, todos los managuas”, señaló Delgadillo.

No pase: propiedad privada

El año pasado, diputados de la Comisión de Medio Ambiente visitaron el cerro Mokorón con el permiso del Ejército de Nicaragua; dicho cerro entonces estaba siendo custodiado por efectivos de esta institución castrense. Un año después, quién recibió al equipo de EL NUEVO DIARIO en la aguja fue el trabajador de una empresa privada de vigilancia.

“No, esto no es del Ejército, es de un señor que se llama William, no sé el apellido, es ex coronel me dijeron, pero si quiere información vaya a la empresa”, dijo el guarda.

Todo el Mokorón y las antiguas casetas que usaban los miembros del Ejército para hacer su vigilancia o posta, están rodeadas de alambres de púas y sendos letreros amarillos con la frase: “No pasar, propiedad privada”.