Roberto Collado
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Unos ocho casos de abuso sexual en lo que va del año, donde la víctima es un menor con discapacidad, mantienen alarmados a los directivos de Los Pipitos y a la asociación de padres que integran la organización.

Mirna Bravo, presidenta la Junta Directiva de la Asociación de Padres Familia con Hijos Discapacitados Los Pipitos, dio a conocer ayer en un comunicado, que el organismo y las instituciones que trabajan con niños, están haciendo un llamado a toda la comunidad nicaragüense a estar atentos a combatir este mal que va en aumento.

“Estamos preocupados y toda la comunidad debe reaccionar”, dijo Bravo ayer, al ser consultada por este rotativo mientras sesionaba con la directiva en pleno del organismo y donde también abordaron el tema.

Bravo mencionó que es tal la preocupación, que hoy toda la red de organismos que trabajan contra el abuso infantil se ha activado por el juicio que enfrentará el taxista jinotegano Mario Simón Palacios García, que el pasado 24 abril se aprovechó de un joven sordo que contrató sus servicios de transporte. Palacios García tiene 40 años y espera el juicio en prisión, después que la familia de la victima lo denunció ante autoridades policiales.


Actos aberrantes y otra del Poder Judicial
“Son actos aberrantes que no deben quedarse en la impunidad”, dijo Bravo, al calificar las agresiones a los menores. “Si naturalmente los niños ya son indefensos, imagínese usted uno que presente alguna discapacidad”, añadió Bravo, quien también lamentó que en muchos casos el Poder Judicial es flexible con el victimario.

Mencionó como ejemplo el caso de Palacios García, a quien inicialmente la juez mandó a esperar el juicio en casa bajo la presunción de “la inocencia hasta que los acusadores demostraran su culpabilidad”. “Es inadmisible que esto pase, los jueces deben ser justos, y muchas veces se le cree más al agresor que a la misma victima, cuando hablamos de una victima que es indefensa por su edad, pero también por una condición especial”, reiteró Bravo.

La representante de Los Pipitos dijo que desde el año pasado han incorporado el problema de los abusos al trabajo que como organismo de rehabilitación hacen. “Es que se hace imposible evitar el tema”. “No podemos dejar de ver lo que está pasando y no indignarnos, son nuestros hijo e hijas las víctimas”, agregó.


Sub registros y severos daños
Según el informe de las Comisarías de la Mujer y la Niñez, en el primer trimestre de este año se registraron un mil 97 denuncias por delitos sexuales, de las cuales el 57 por ciento de los casos involucra a niñas, niños y adolescentes.

Bravo no puede identificar en esas cifras de víctimas a menores con discapacidad, porque no hay estudios al respecto. “Otra cosa es que no todos llegan a conocerse en un juzgado, hay sub registros. Son pocos los que conocemos, pero sabemos que hay muchos”, dijo.

Mencionó que Los Pipitos conoce de seis casos en Las Segovias, uno en el norte del país, dos en Managua, uno en Jinotepe y uno en Boaco, que fue la menor con parálisis cerebral, cuyo abuso le significó un hijo al que recientemente dio a luz vía cesárea.

“Tenemos que parar esto, y debemos hacerlo exigiendo justicia contra los abusadores”, dijo Bravo, al explicar también que en el caso de un menor con discapacidad, la recuperación del abuso es mucho más compleja. “Se trabaja duro para integrarlos a una vida normal debido a su condición, y si es afectado de esa forma (abuso), será más difícil”, finalizó la presidenta de Los Pipitos.