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Cuando falta un año para que venzan las licencias de por lo menos diez estaciones de radio y dos de televisión, el tema fue removido ayer cuando el presidente de la Comisión de Educación, Cultura, Deportes y Medios de Comunicación, urgió la aprobación de un anteproyecto de dictamen de ley que prorroga por diez años dichas licencias.

El tema vuelve a la agenda en Nicaragua, mientras en Ecuador, cuyo gobierno tiene características similares al de Ortega, dos televisoras fueron incautadas y una radio clausurada, consignan cables de AP y AFP.

La Policía ecuatoriana, según las agencias, ocupó en horas de la madrugada del martes los canales Gamavisión y TC Televisión, por orden de la estatal Agencia de Garantías de Depósitos (AGD), que tomó la decisión dentro del embargo de 195 bienes de los hermanos William y Roberto Isaías, que huyeron a Estados Unidos tras la quiebra de Filanbanco en 1998.


Confiscan a dos quiebra bancos
Correa apoyó la medida "como un paso trascendental" para resarcir a los afectados del llamado "atraco bancario", y negó que sea una maniobra política para acallar a la prensa antes del referendo sobre la nueva Constitución, que le permitiría aspirar a un segundo mandato.

El hecho anterior también contrasta con lo ocurrido en Nicaragua, donde se acusa a 39 personas ligadas al llamado caso de los Cenis, y se deja por fuera a los socios y directivos de los bancos quebrados, hecho que dio origen a los famosos certificados y la secuela de delitos que trajeron consigo.

La acción de Correa fue rechazada por el gremio televisivo, pero además enfrentó la renuncia de su ministro de Economía, Fausto Ortiz, con quien sostuvo un fuerte altercado por oponerse al procedimiento, dijeron funcionarios a la AFP.

El gerente de Gamavisión, Álvaro Dassum, juzgó el hecho como un atentado a la libertad de información, mientras Nicolás Vega, presidente de la Asociación Ecuatoriana de Canales de Televisión, también alertó sobre el riesgo que se cierne sobre la prensa. En Guayaquil Correa cerró otra estación radio-televisiva por vencimiento de licencia, pero está recibiendo un feroz rechazo del dueño y de los periodistas afectados.


Tres posiciones
Coincidente con este hecho que ha causado revuelo en Ecuador, el legislador Mario Valle lamentó que el dictamen del anteproyecto de ley que promueve la prórroga por 10 años más a las licencias para radio y televisión, no se aprueba aún porque en la comisión parlamentaria donde se debate están sentadas tres posiciones: la que está anuente a esta iniciativa, otra que prefiere reformar la Ley 200 (Ley General de Telecomunicaciones y Servicios Postales) y la última que se inclina por dar una prórroga con un tiempo prudencial para que se elabore una nueva ley.

En relación con la reforma total de la Ley 200 o la elaboración de una nueva, el diputado expresó que ha sido una demanda de los dueños de medios radiales y televisivos, puesto que definitivamente esta ley actualmente es obsoleta, además que se está haciendo un esfuerzo importante dentro del marco del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) para intentar homologar o tener referentes similares en términos de uso de la frecuencia a nivel de la región.

Uno de los grandes problemas de esta Ley 200 es que todo aquello relacionado con fibra óptica, con comunicación digital, con internet, es decir, todo aquello que se conoce como tecnología de punta en comunicación, no las tiene previstas. “La ley nuestra está diseñada aproximadamente como para finales de los años 80 y comienzos de los 90, por lo que requiere de una actualización inmediata”, comentó.

Valle señaló que también manifestaron una preocupación a los dueños de medios, y tiene que ver con quienes manejan los pequeños espacios informativos en los canales de comunicación, porque éstos no gozan de ningún tipo de beneficios, únicamente son los propietarios quienes históricamente han sido favorecidos con las bondades de este tipo de legislación.


Diputado apoya prórroga
A criterio del parlamentario, tal como están las condiciones en la Asamblea Nacional, una vez que regresen del receso parlamentario, y sin caer en excesos políticos, que asegura el Presidente de la Comisión le ha pedido a los miembros de la mismas, integrados por diputados de las bancadas del FSLN, democrática y PLC, espera que se alcance un consenso que permita dar tranquilidad y la seguridad de que ningún medio de comunicación será cerrado en Nicaragua.

Una de las posibilidades más factibles --de acuerdo con el parlamentario-- es dar una prórroga no de diez años, pero sí una que permita poder trabajar en la reforma a la Ley 200, que sería lo más razonable. “Esta opción tiene una lógica, ¿para qué le voy a hacer llenar unos requisitos de una ley obsoleta para solicitar una prórroga por diez años, si dentro de dos años los tendrá que volver a llenar con una ley ya reformada? Sería hacerlos trabajar el doble”, expresó.