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La noche del martes 8 de junio parecía igual a cualquier otra noche para Yolanda Castillo y su mamá Olimpia Gadea, hasta que una docena de agentes policiales con lujo de violencia irrumpieron en su casa, y después de dejar a una señora de 70 años golpeada y a una joven con lesiones en su dedo derecho y en la cabeza, abandonaron el lugar porque les avisaron que se habían equivocado de casa.

El caso fue denunciado por la señora Castillo, de 44 años, quien a eso de las 7:20 de la noche, al llegar a su hogar ubicado en el barrio “Isaías Gómez”, contiguo al colegio República de Italia, se sorprendió al ver que en su interior se efectuaba un operativo policial.


Agresión contra anciana
Bayardo Castillo, hermano de la víctima, dijo que su casa, donde funciona una pulpería, fue allanada por agentes antinarcóticos encapuchados y acompañados de agentes del Distrito V, quienes al llegar simplemente comenzaron a insultar a los presentes y a apuntarlos con sus fusiles, sin que las personas afectadas pudieran comprender lo que sucedía.

“Insultaron y agredieron a mi mamá y a la joven que estaba comprando, esto sin mostrar ningún tipo de orden de allanamiento, y llamando ‘Yaya’ a mi madre, cuando ella se llama María Olimpia Gadea”, expresó Bayardo, agregando que todos los vecinos pueden constatar el abuso de autoridad, la prepotencia y la violencia mostrada por los que se suponen son agentes del orden.

Según narra doña Olimpia, ella estaba sentada a la entrada de su casa, y la joven Martha Lisseth Villa López llegó a la venta, cuando de pronto un automóvil se detuvo y un grupo de encapuchados armados les gritó groserías.

A pesar de la edad de la señora, 70 años, y de su obesidad, la obligaron a pararse para que hiciera cuclillas. Ella intentó hacerlo pero terminó por caerse de espaldas. A pesar de los gritos del policía armado no pudo incorporarse, y los abusivos encapuchados evitaron que la señora Herenia del Carmen Morales Ampié y Juan Carlos Palacios la ayudaran.

Finalmente, al ver la imposibilidad de la anciana, el mismo policía la haló de un brazo y dos policías mujeres la llevaron adentro de la casa e hicieron que se desvistiera totalmente. Mientras esto ocurría, a la joven la golpearon con la culata del fusil en la cabeza y prácticamente le machacaron el dedo de la mano derecha --lo que ameritó de varias puntadas--, para posteriormente desvestirla, y al no encontrarle nada, la sacaron a la calle casi desnuda.


¡Casa equivocada!
Posteriormente las personas afectadas lograron identificar al agente Róger Barboza, con código 9416, quien andaba en un vehículo Hyundai, placas 036571, como uno de los que participaron en el violento allanamiento que realizaron en casa equivocada.

“Yo venía de mi trabajo y siempre porto mi identificación. Al llegar, ellos me encañonan y a empujones me meten a la casa. Cuando uno de los policías me llamó ‘Yaya’, le dije que no me llamaba de esa manera ni tenía malos apodos, y que la única ‘Yaya’ que conocía vivía en el otro andén. Entonces les mostré mi cédula y la de mi mamá, y al darse cuenta de su equivocación, apuntándome con su arma me obligaron a firmar un documento llamado Acta de Resultado de Allanamiento y Registro”, dijo consternada la señora Castillo.

Bayardo comenta que extraoficialmente, en la estación policial obtuvieron la orden de allanamiento --firmada por el subcomisionado Óscar Cruz, jefe de Auxilio Judicial de Managua--, y que aplicaron contra su familia, pero la dirección que se describe está ubicada un andén antes de su casa.


Ponen denuncia y critican a noticiero
“Es demasiado lo que hicieron con mi madre y casi la matan, porque no sólo padece de la columna sino también del corazón. Por eso la tuvimos que llevar esa noche al Hospital “Roberto Calderón”, donde hasta hoy jueves le dieron de alta”, expresó Castillo, quien dijo sentirse indignada porque el Canal 8 sacó a su familia como narcotraficantes, a pesar de que solicitaron al equipo televisivo que les permitieran dar su versión de los hechos. Por esto consideran la posibilidad de demandar a ese canal por los daños que puedan ocasionarles.

El abuso policial fue denunciado en la Estación V, con el comisionado mayor Guillermo Cantarero, jefe de la División de Asuntos Internos; además, se interpuso denuncia en la Procuraduría de Derechos Humanos.

Las víctimas de la violencia policial solicitan que, en primer lugar, se haga justicia y se castigue a los agentes policiales por la acción injustificada contra su familia, principalmente por exponer al peligro la vida de doña Olimpia.

En tanto, Relaciones Públicas de la Policía Nacional dijo que investigan la denuncia a través de la Dirección de Asuntos Internos.