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De diez partos que se atienden en el hospital nacional de referencia para la mujer, “Bertha Calderón”, cuatro son de adolescentes menores de 15 años, pero esto no se queda allí, pues muchas de ellas ya van por su segunda gestación, lamentó la directora de este centro asistencial, Olga María Chávez.

La funcionaria expresó que la sociedad no debe cerrar los ojos ante esta problemática, ya que los adolescentes están teniendo relaciones sexuales desde los 13 años de edad. Indicó que la educación y el acceso a los métodos anticonceptivos ayudarán a prevenir estos embarazos precoces.

“Esto es alarmante y es un problema de salud pública, debido a que muchas todavía son niñas. Estos embarazos son producto de abusos sexuales, porque una pequeña de nueve, diez y 11 años no inician una vida sexual por su propio gusto. Estos casos deben ser denunciados y atender a esta población”, dijo Chávez.


Nueva cultura sin protección
Otra de las razones que explicó la doctora es que los jóvenes han asimilados culturas extranjeras por medio de la televisión, donde los adolescentes tienen relaciones sexuales desde temprana edad.

“Las niñas y adolescentes están teniendo actitudes que no hemos podido orientar. Las instituciones como Salud y Educación nos corresponde orientar sobre los peligros que conllevan las relaciones sexuales, a como son los embarazos precoces, enfermedades de transmisión sexual y el truncar el futuro de ellos, pues tienen que dejar la escuela para asumir roles de adultos”, dijo la directora del “Bertha Calderón”.

La doctora Chávez indicó que en los países extranjeros las adolescentes tienen relaciones sexuales, pero también tienen acceso a los métodos de planificación.

“Cuando uno le pregunta a las jóvenes por qué no utilizan anticonceptivos, todas responden: ‘Ni quiera Dios, mi mamá se entera’. Muchas tienen el temor de que las corran de sus casas o que ya no las dejen estudiar”, lamentó la especialista.


Quince años y con dos hijos
Además, dijo Chávez que muchas adolescentes menores de 15 años ya van por su segundo hijo, y esto denota una baja autoestima en la juventud. Señaló que al iniciar una vida sexual a temprana edad expone a que la relación no dure y los adolescentes busquen otras parejas.

“En el hospital atendemos jóvenes de 17 años que ya van por su tercer hijo, y todos de un compañero diferente. No sabemos qué será de ellas, y esto aumenta la pobreza, debido a que dejan la escuela para trabajar en lo que sea”, declaró la doctora.

La directora del Hospital “Bertha Calderón” afirmó que lo ideal es que los adolescentes retrasen el inicio de la vida sexual, pero tampoco se puede negar que están teniendo relaciones.

Este centro de referencia nacional para la mujer atiende mensualmente a mil adolescentes, y todas ya tienen una vida sexual activa o están embarazadas. “Sabemos que no están preparadas, tampoco tienen acceso para prevenir un embarazo, una enfermedad de transmisión sexual o el sida”, concluyó la doctora Chávez.