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Tanto la Asociación de la Resistencia Nicaragüense como la Fundación para el Desarrollo de las Comunidades, -organismo que atiende a los desmovilizados de la ex Resistencia- mostraron sus dudas sobre la efectividad del trabajo que realiza la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia, que encabeza el Cardenal Miguel Obando y Bravo.

Reynaldo Espinales, conocido en la ex Resistencia como “Hollman” y presidente de la Asociación de la ex Resistencia Nicaragüense, afirmó que la Comisión del Cardenal Obando pretende desmontar el trabajo que realizan las organizaciones de la ex Resistencia para volcarlo a favor del gobierno tras las próximas elecciones municipales.


Resolver lo del Timal
“Cuando una organización de la ex Resistencia amenaza con protestas, la Comisión de Reconciliación desmonta el organismo y socava las bases a favor del gobierno” denunció Espinales para quien la primera acción de la Comisión es resolver a lo inmediato el problema del Timal.

“Esa gente está enfrentando un problema de inseguridad jurídica porque el gobierno en vez de reafirmar los títulos que les fueron entregados por los gobiernos anteriores, está buscando como anularlos”, señaló Espinales.

El dirigente de la ex Resistencia Nicaragüense aseguró que tanto la Procuraduría General de la República como la Intendencia de la Propiedad está eliminando los títulos de propiedad que otorgaron los gobiernos anteriores a favor de la ex Resistencia quienes ahora reciben los certificados de cumplimiento que no tienen ningún sustento legal ni pueden ser inscritos en el registro de derecho real. “Es un documento donde dicen que son demandantes pero no definen el lote ni linderos.


Sólo “calman las aguas”

Justino González, directivo de la Fundación para el Desarrollo de las Comunidades, señaló que con la entrega de los certificados de cumplimiento en el Timal el gobierno lo “único que pretende es calmar las aguas”, pero el conflicto sigue igual que hace varios años.

Recordaron que los gobiernos anteriores adquirieron unas 620 propiedades dentro del Programa Especial de Desmovilizados, pero de ellas sólo 210 fueron tituladas debidamente y entregadas a la ex Resistencia y el reto está en litigio en manos de sus antiguos dueños o de otros dueños, “los que menos la tienen son los desmovilizados para quienes fueron aprobados esos programas gubernamentales”, señalaron.

El temor que tienen los desmovilizados es que los títulos que les fueron otorgados ahora están siendo revisados y pueden ser anulados. “La ex Resistencia tiene cartas de asignación y títulos que fueron inscritos, pero ahora resulta que no está bien clara la situación de esas propiedades”, señaló Reynaldo Espinales.