Gustavo Álvarez
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Representantes de la Unión Europea en Nicaragua defendieron la polémica “Directiva de Retorno”, una ley aprobada recientemente en el viejo continente -considerada “anti inmigrante” por varios países- al señalar que el rechazo a la misma es por falta de conocimiento y que más bien establece derechos para los extranjeros ilegales que antes no los tenían.

En una conferencia de prensa, la Embajadora Jefa de la Comisión Europea para Centroamérica, Francesca Mosca, aseguró que en vez de violar los derechos humanos de los inmigrantes, la mencionada ley hace todo lo contrario y eso se lo están explicando a los centroamericanos en las negociaciones del acuerdo de asociación que llevan a cabo ambas regiones.


Reconoce valor de inmigrantes
“(La ley) quiere realmente reglamentar para que no haya abuso. Los inmigrantes ilegales están en peligro y con esta Directiva queremos ayudarles de cierta manera y con un respeto a los derechos humanos”, subrayó.

Negó que dicha legislación establezca discriminación para el inmigrante y que más bien se reconoce el valor de los mismos en Europa.

La mencionada ley, que ha sido repudiada por los gobiernos de América Latina, la Comunidad Andina de Naciones, criticada por el Vaticano y asociaciones internacionales de derechos humanos, establece la deportación para los inmigrantes ilegales, un arresto de hasta 18 meses para quienes sean capturados, la expulsión de menores de edad sin compañía de sus padres y la imposibilidad de retornar en un período de cinco años a quienes sean deportados.

Pero la diplomática expresó que la detención es administrativa y que el plazo de 18 meses de arresto es un tiempo máximo, es decir, que el extranjero puede pasar poco tiempo detenido.

Thierry Frayssé, embajador de Francia en Nicaragua, dijo que los europeos tienen un principio fundamental sobre esta ley que es no ir contra el inmigrante, porque el continente tiene una larga tradición de inmigración que va a continuar.

“Porque necesitamos la inmigración para nuestras economías, para cubrir los déficit demográficos que tenemos, además porque consideramos que la migración es un hecho positivo, que contribuye a la diversidad de las sociedades y de nuestras culturas”, expresó.

El diplomático añadió que el objetivo de esa ley es justamente garantizar los derechos de los inmigrantes legales y su inserción en las sociedades europeas, pero que sí luchan contra la inmigración ilegal.

“Esta Directiva lo que trata es de fijar unos criterios comunes en todos los países de la Unión Europea, protegiendo a los ilegales, que están sin derechos porque van a la clandestinidad y a veces caen en manos de traficantes de personas, que no es una situación satisfactoria ni para la sociedad receptora ni para los propios inmigrantes”,
apuntó.

Frayssé dijo que la Directiva de Retorno tampoco se aplicará de manera rápida, sino que cada país miembro de la UE tiene hasta el 2010 para ponerla en práctica.

Los representantes de la UE enfatizaron en que la nueva legislación europea para la migración más bien incrementa los derechos de los inmigrantes ilegales y que en el caso de la expulsión de menores, antes se hacía sin ninguna garantía, pero que con la Directiva de Retorno, se fija que los países de origen tomen a su cargo a los niños que serán regresados a sus naciones.


En agenda de negociaciones
La Embajadora Francesca Mosca dijo que el tema de la Directiva de Retorno es uno de los puntos que están abordando en la mesa de negociación del Acuerdo de Asociación con Centroamérica.

“Es uno de los temas que estamos discutiendo con Centroamérica de manera muy positiva, en el sentido de que estamos explicando mejor lo que pretende hacer la Directiva de Retorno y entendemos que el tema de migración es sensible y vamos a discutir de manera más profunda antes y durante las próximas rondas de negociaciones”, aseveró.

Agregó que en países de Europa donde no hay legislación sobre inmigración, la Directiva de Retorno regulará el tema estableciendo el respeto a los derechos humanos a los mismos, incluso la asistencia legal a los extranjeros.