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LEÓN

La espada que formó parte de la indumentaria del traje diplomático que utilizó el poeta nicaragüense Rubén Darío cuando presentó sus credenciales como Embajador de Nicaragua en España, en 1908, fue sustraída por personas desconocidas este viernes último de una vitrina que se encontraba en una de las salas del Museo y Archivo que lleva su nombre, en León.

Los saqueadores únicamente tomaron la espada metálica que mide entre 80 y 90 centímetros de largo, aunque en la vitrina también se encontraban los guantes, el pañuelo y el sombrero, cuyo valor es invaluable por su significado histórico y sobre todo porque forman parte de las pocas pertenencias que aún se conservan y permanecen en exhibición para deleite de estudiosos, turistas y autoridades diplomáticas.

Después de recibir la denuncia de Socorro Buitrago Laínez, Administradora del Museo, un equipo de especialistas en investigación criminal de la Policía se hizo presente a las instalaciones del inmueble para buscar pistas y tratar de ubicar posteriormente a la persona que sustrajo dicho objeto.

No forzaron vitrina
El capitán Silvio Saborío, vocero de la Policía en León, aseguró que la señora María Elena Quintero, Secretaria del Museo, realizaba un recorrido turístico con un grupo de niños por las distintas áreas del inmueble en horas de la tarde, cuando se percató que dentro de la vitrina hacia falta únicamente la espada de Darío. Se supone que el robo ocurrió en horas de la mañana.

“Es la primera vez que alguien ingresa al museo y se roba un objeto, no sabemos cómo ocurrió. La vitrina estaba con llave y no se encuentra forzada, es probable que el ladrón vigiló a los trabajadores del museo y aprovechó su descuido para proceder con su fechoría”, aseveró Socorro Buitrago Laínez, quien se encuentra seriamente preocupada por la desaparición de la espada que usó Darío cuando fue Embajador de Nicaragua en España en 1908.

“La espada tiene un valor incalculable porque es la espada que utilizó Darío. No la podemos reponer con cualquier otra. La hemos conservado por muchos años, así como el traje de diplomático que usó cuando fue nombrado por el presidente José Santos Zelaya como Embajador de Nicaragua en España. La espada formaba parte de la indumentaria que utilizó al momento de presentar sus credenciales al rey Alfonso XIII. Confiamos en que las autoridades policiales puedan recuperar la espada y castiguen al ladrón”, añadió Buitrago Laínez.

Desaparece en “día ralo” de visitas
El viernes por la mañana fue poca la afluencia de visitantes al Museo, ingresaron varios extranjeros y dos o tres visitantes nacionales. Por la tarde únicamente se realizó una gira turística a un grupo de estudiantes de educación primaria, así lo demuestra el libro de acta de visitas.

Buitrago Laínez destacó que los siete trabajadores del Museo siempre han permanecido atentos ante cualquier situación. Los objetos en el local se encuentran inventariados y bajo llave en las distintas vitrinas que se ubican en los salones de archivos, dormitorios, sala de tertulias y el área de corredores, en donde se exhiben manuscritos originales, libros, ropa y objetos personales que utilizó Darío.

La espada que desapareció del Museo tiene un valor incalculable para las autoridades de cultura, sin embargo, muchos coleccionistas han ofrecido miles de dólares por poseer las pertenencias de Darío. Hace dos años fue sustraído uno de los libros bautismales en el Archivo Diocesano de León, que entre otras cosas contenía la Fe de Bautismo del Príncipe de las Letras Castellanas.

El museo dariano
El Museo y Archivo “Rubén Darío” fue creado por el decreto legislativo No. 477 del 29 de febrero de 1960, dictado a iniciativa del entonces diputado del Congreso Nacional doctor Edgardo Buitrago. Con sede en la ciudad de León, Nicaragua y en la casa solariega de los Darío, conocida como "La casa de la Tía Bernarda".

El edificio fue inaugurado solemnemente el día ocho de febrero de 1964, con la asistencia del entonces presidente de la República, doctor René Schick, ministros de Estado, Cuerpo Diplomático y destacados intelectuales tanto nacionales como internacionales.

El inmueble está ubicado en el costado sur del Colegio La Salle, en una esquina que abre la Calle Real, entre edificios de similares características, los cuales conservan alineaciones, altura y composición plástica, dando lugar a una imagen urbana rica y homogénea.