• Washington, Estados Unidos |
  • |
  • |

Aunque las relaciones entre Nicaragua y el Fondo Monetario Internacional, FMI, han sido difíciles durante el gobierno del presidente Daniel Ortega, están llegando a un nivel de normalización debido a que las partes ''nos estamos entendiendo'' cada vez más, declaró el ministro de Hacienda Alberto Guevara.

''Tenemos la certeza que hemos avanzado en el camino correcto'', dijo. ''Más adelante va a ser cada vez más fácil todo...'', afirmó Guevara durante una entrevista con The Associated Press en la embajada de Nicaragua en Washington, donde el viernes firmó acuerdos de crédito por 40 millones de dólares con el Banco Mundial destinados al desarrollo rural.

Laura Frigenti, directora para América Central, dijo que no se trataba de un acercamiento especial hacia Ortega sino de un indicio de que ''los procedimientos y actitudes del Banco están cambiando'' al dejar la formalidad de realizar esas firmas en la sede institucional.

Ortega ha sido un duro crítico de las instituciones financieras, especialmente las de Washington, acusándolas de imponer procedimientos de manejo financiero que no coinciden con sus políticas izquierdistas de gobierno. Ortega ha buscado ayuda del gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez.

Aunque la retórica oficial ha bajado, centenares de personas protestaron en febrero ante la sede del Banco Central de Nicaragua por la visita de una delegación del FMI para la primera evaluación de ese programa, un procedimiento que se hace trimestralmente pero que en el caso de Nicaragua está bastante atrasado.

El ministro Guevara dijo que no haría gestiones en su actual viaje a Washington ante el FMI y que el directorio ejecutivo del Fondo aprobaría la revisión en agosto.

''Nos vamos entendiendo cada vez más en lo que son los intereses del gobierno de Nicaragua y de qué manera la intervención del FMI puede tener más éxito en nuestro desarrollo económico y social'', dijo.

Nicaragua no es el primer país que critica las políticas del FMI. En la región lo han hecho casi todos y sus más grandes deudores. Argentina y Brasil han cancelado totalmente sus deudas para desligarse de los procedimientos del Fondo.