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Directivos de la empresa Polaris Energy confirmaron que la primera fase de expansión del proyecto San Jacinto Tizate para producir 36 megavatios de potencia está concluida, y dispuestos para iniciar las pruebas y producir energía a nivel interno.
Alejandro Argüello, Vicepresidente de Desarrollo Corporativo en Polaris, explicó que en estos momentos iniciarán la fase de energización de la subestación recién construida en el campo geotérmico, la cual incluye también pruebas en las tuberías transportadoras del vapor inyectado a las turbinas generadoras.
“Las pruebas incluyen inyección de vapor en tuberías, torres de enfriamiento, subestación eléctrica, cuarto de controles, sistemas de generación. Todas estas son pruebas en el área que se hacen para lograr lo que llamamos punto de sincronización. Una vez estemos en esta fase, pasaremos a la inyección de energía al Sistema Interconectado Nacional de forma comercial”, destacó.

Avances de la segunda fase
La segunda fase del proyecto avanza rápidamente, según los directivos de Polaris Energy. Recientemente la empresa recibió US$160 millones de organismos financieros, lo que permitirá concluir los trabajos de la segunda fase de expansión de la generadora eléctrica, para llegar a producir 72 megavatios de potencia en total en 2012.
Como parte de los trabajos que se tienen que completar, está la instalación de una segunda turbina, que producirá energía alimentada por cinco pozos de producción geotérmica ya perforados.
En total, el proyecto geotérmico cuenta con una inversión de US$400 millones en las dos etapas. Una vez que entre en operaciones la fase I, se estiman reducciones de costos de la factura petrolera de Nicaragua, y en los índices de generación eléctrica a base de combustibles fósiles.
Esta energía producida con recursos renovables estará conectada directamente al Sistema Interconectado Nacional, SIN, permitiendo que el país tenga ahorros de hasta US$62 millones anuales en la compra de petróleo.
Según datos de Polaris, el sistema eléctrico nacional podrá reducir los índices de producción energética con plantas que operan usando combustibles derivados del petróleo, pasando de una producción anual del 65 a un 49% de producción térmica.

Ahorros significativos para Nicaragua
Se espera que el cambio gradual en cinco años de la matriz energética en el país, permita que los precios de la energía comercializada a nivel nacional se estabilicen, y la tarifa final a los usuarios se reduzca en un 15%.
Además, se espera haya una reducción del consumo de combustibles usados para la generación térmica, lo que producirá ahorros en los costos de la factura petrolera, calculados en más de 100 millones de dólares.
Datos de las principales del Ministerio de Energía y Minas, MEM, revelan que solo en consumo de barriles de petróleo por año, Nicaragua dejará de importar más de un millón 300 mil barriles, una vez que entren a operar los primeros tres proyectos de producción energética renovable, como el geotérmico San Jacinto-Tizate, y los eólicos Santa Fe, de Blue Power & Energy, y el de Eolo de Nicaragua, S. A., que están siendo desarrollados por las empresas privadas.