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El coronel retirado Víctor Boitano Coleman deberá descontar 12 días en la cárcel. El Ministerio Público le imputa la presunta autoría de los delitos de lesiones gravísimas y portación ilegal de armas.

Así lo dispuso el juez Quinto Distrito Penal de Audiencia de la capital, Julio César Arias, quien programó la audiencia inicial para el próximo 31 de octubre.

Además, el juez Arias ordenó que sea examinado en el Instituto de Medicina Legal, IML, para determinar si puede o no estar bajo régimen carcelario.

Esto porque su abogado defensor, Manuel Urbina Lara, señaló que el exmilitar padece de múltiples enfermedades, por tratarse de un lisiado de guerra.

Desde que entró a la sala de audiencias, en medio de un cordón policial y de una batería de periodistas y reporteros gráficos, Boitano proclamó su inocencia afirmando: “Soy inocente y temo por mi vida”.

“Durante los 28 años que tengo de servir a Nicaragua, nunca he hecho daño a ninguna persona, y tampoco he disparado contra nadie”, sostuvo Boitano ante el judicial.

La defensa de Boitano no objetó la acusación, pero sí la petición de prisión preventiva, alegando que el imputado no fue capturado “in fraganti”, y que tampoco se trata de un delincuente que haya intentado evadir la justicia en juicios anteriores, como lo aseguró el fiscal auxiliar, Manuel Reyes.

“Aquí en este país hay criminales y violadores a los que les permiten enfrentar los juicios en libertad”, agregó el abogado defensor.

Tras concluir la audiencia preliminar, Boitano dijo frente a los periodistas ser víctima de un complot por parte del candidato a la presidencial de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, Enrique Quiñónez, pero sin brindar detalles.

Por su parte, Eugenia Valle, esposa de Boitano, afirmó que el arma ocupada durante el allanamiento practicado el pasado domingo en su casa, es propiedad de ella, y así está registrada en la Policía Nacional.