•  |
  •  |

La Planta Managua es parte de la infraestructura eléctrica del Sistema Interconectado Nacional, SIN, “amenazada” por el lago Xolotlán,  que hasta la fecha ha elevado su nivele a los 42.35 metros sobre el nivel del mar, según el último reporte del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter.

A pesar de que la Empresa Nicaragüense de Electricidad, ENEL, construyó desde el año pasado un muro de contención para evitar que las aguas del Xolotlán inundaran la torre de enfriamiento de la planta generadora, hay serias amenazas de que sea superado si las lluvias siguen, y el nivel del mismo lago supera los registros históricos.

Mario Mejía López, Director de Relaciones Públicas en ENEL, manifestó ayer que, hasta la fecha, la Planta Managua está operando sin mayores problemas, y descartó cualquier afectación por efectos de la crecida del Xolotlán.
Mejía destacó que la inversión realizada en la construcción del muro de 240 metros, fue de medio millón de dólares. 

“Este (el muro) cubre el contorno de la torre de enfriamiento, cuyos cimientos eran socavados y amenazados por la crecida del lago”, añadió.

Dijo que se invirtieron cerca de medio millón de dólares más en la instalación de un sistema contra incendios, que incluye la construcción de un pozo y su sistema de bombeo, una tubería de diez pulgadas, hidrantes y maquinaria de espuma, que ayudaría a hacerle frente con rapidez a cualquier conato de incendio.

Enatrel reporta daños
Salvador Mansell, Presidente Ejecutivo de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, Enatrel, dijo ayer que al menos 40 kilómetros de redes de transmisión y de distribución han sido dañados por efecto de las lluvias.
Además, señaló que unas 300 estructuras que sostienen el tendido eléctrico han colapsado.

Recordó que el costo por cada línea dañada ronda los US$18,000, y aseguró que ya se encuentran trabajando las cuadrillas de las empresas Dissnorte-Dissur, de Gas Natural, en coordinación con las de Enatrel, para restablecer el servicio de energía en las zonas afectadas por las lluvias.  “Las condiciones de los suelos saturados con agua impiden instalar y afianzar las estructuras afectadas (postes eléctricos), pero lo más importante es que el personal está trabajando para garantizar que el servicio de energía sea restablecido”, detalló Mansell.

Añadió que la zona más afectada es San Juan de Limay, ubicado en el departamento de Estelí, donde la reparación del tendido eléctrico ha sido difícil, al igual que en Occidente.

“Hay que recordar que muchos  de los circuitos que llevan energía a las comunidades están alejados de las carreteras,  y hay problemas de acceso, porque no se puede entrar a los lugares montañosos o los que están inundados. Hay zonas donde las cuadrillas han tenido que trasladar las estructuras a pie, lógicamente, eso atrasa el trabajo”, agregó. Por su parte, las distribuidoras Disnorte-Dissur, de Gas Natural, reportaron hasta ayer que un total de 109 postes de la red de Media Tensión han colapsado como consecuencia de las lluvias.

“Hasta el momento, las brigadas de mantenimiento de la empresa han logrado reponer y colocar 94 de estas estructuras dañadas, mientras que las 15 restantes están en proceso reparación”, dice un comunicado enviado por Gas Natural.