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Una y otra vez, el comisionado mayor Fernando Borge, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, evitó responder si esta institución ocultó información relacionada con el caso de la balacera ocurrida el pasado 10 de agosto, durante la subida de Santo Domingo, donde resultaron dos personas heridas de bala y una de ellas quedó parapléjica.  

El jefe de campaña de ALN, Álvaro Somoza, dijo públicamente que ya habían informado a las autoridades policiales que  su candidato a diputado, Víctor Boitano, hizo disparos, y dejó el arma en su camioneta.

“Nosotros ya pasamos el informe policial correspondiente y dijimos en una conferencia de prensa que había habido algunos señalamientos, dados a conocer públicamente, que había un pedido de una víctima, que se tomara en cuenta estas afirmaciones. Nosotros realizamos un análisis, hicimos unas diligencias de investigación, se elaboró un informe que se tradujo en una acusación que ya realizó el Ministerio Público, de allí si hay alguna opinión o algún criterio personal de alguien, eso ya nosotros lo respetamos”, respondió Borge.

Una causa abierta que tuvo “frutos”
El jefe policial dijo que este caso permaneció abierto y nunca fue cerrado en espera de nuevos elementos. “Hemos dicho, en este como en otros casos, que si surgen nuevas evidencias y que si alguien tiene algo que aportar y lo aporta, entonces nosotros lo analizamos, realizamos las diligencias de investigación y lo pasamos a las autoridades correspondientes”, reiteró.

Pero Borge no precisó si la Policía solo cuenta con las denuncias públicas que han hecho los políticos del ALN o si existe algún peritaje de balística que demuestre la relación del arma con el proyectil que afectó a Almendárez.

En el primer informe policial no se determinó quién era el segundo pistolero, ya que el primero fue identificado como el escolta de Quiñónez, quien ahora es tomado como testigo. El proyectil aún está incrustado en la víctima, y ésta no reconoce quién lo dejó parapléjico.