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El anuncio de la muerte del dictador libio Muamar Kadhafi, viejo aliado del presidente Daniel Ortega, provocó reacciones encontradas entre los políticos nicaragüenses.

El diputado parlacénico y secretario de relaciones exteriores del gobernante Frente Sandinista, Jacinto Suárez, dudó de las informaciones, de los vídeos y de las fotografías que aseguran la muerte de Kadhafi.

“Nadie sabe si está muerto o no por una razón: hicieron un montaje de la toma de la Plaza Verde. Todos los periódicos en grandes titulares y grandes fotos lo informaron, ¿por qué no pueden fabricar la muerte de Kadhafi? A lo mejor sí, a lo mejor no”, dijo Suárez.

El legislador expresó que por prudencia esperará que algún familiar del depuesto líder libio reconozca su muerte. “Yo no puedo salir diciendo que se murió porque no soy nadie. Vamos a esperar hasta que los familiares hablen”, agregó Suárez.

Sin embargo, el presidente venezolano Hugo Chávez fue uno de los aliados de Kadhafi que sí se hizo eco de la noticia. “Lamentablemente se confirmó la muerte de Kadhafi. Lo asesinaron. (Es) un atropello más a la vida”, comentó Chávez a los periodistas en la ciudad de La Grita, en los Andes venezolanos, reportaron agencias de noticias.

El mandatario dijo que Kadhafi será considerado un “mártir”, “un gran luchador” y un “revolucionario”.

En septiembre pasado, el presidente Daniel Ortega indicó que Nicaragua no reconocerá al Consejo Nacional de Transición, pues lo consideró “un instrumento de la OTAN”, y se solidarizó con Kadhafi, quien según cables diplomáticos de Estados Unidos filtrados por WikiLeaks, habría enviado dinero a Ortega mientras estuvo en la oposición para financiarle sus actividades políticas y privadas.

“Apreciado amigo: Por debajo de los bombardeos de la Cruzada de los aviones de la Alianza OTAN, que sufren vuestros hermanos, hijos del pueblo libio, para someterlo y controlar sus riquezas y obstaculizar su papel internacionalista, le renuevo a usted y a vuestro pueblo la felicitación y el aprecio de vuestras nobles y excelsas posiciones en nuestro apoyo, a usted y a los líderes revolucionarios en América Latina y el Caribe. Asimismo, confiamos en la continuidad y la duración de este apoyo que reforzó nuestra determinación y elevó nuestra moral”, escribió el líder norafricano a Ortega en ocasión del 32 Aniversario de la Revolución Sandinista, en lo que fue el último mensaje enviado a Nicaragua.

“Era un dictador”
El candidato presidencial Fabio Gadea dijo: “Yo no le deseo la  muerte a nadie… No me alegro porque yo soy cristiano, pero tengo que entender esas realidades políticas del mundo… así terminan los dictadores”.

“Es un ejemplo para todos. Todo dictador que quiere hacerse dueño de un país termina siempre como terminó Kadhafi”, agregó el liberal.

Según el comandante Henry Ruiz, “en la muerte de Kadhafi hay dos lecciones: una para aquellos que construyen y levantan dinastías, finalmente termina el pueblo reconociendo que hay que exterminarlos. Kadhafi tuvo su tiempo bueno, abusó de ese tiempo y se convirtió ahora en víctima de ese abuso. Pero también hay otra lección y es para el pueblo: que no pueden seguir permitiendo que se instauren este tipo de gobierno, y para Nicaragua es el momento de tomar la lección”.