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Cinco días después de la captura y del asesinato del exdictador libio Muamar Kadhafi, el presidente Daniel Ortega aún guarda silencio sobre este suceso.
A escasos once días de las elecciones nacionales, ningún funcionario de gobierno ni político sandinista se ha pronunciado sobre el asesinato del dictador libio. Nadie ha lamentado el suceso.

“No quiere que se establezca una asociación entre él y Kadhafi. Es la única explicación que tiene, pues es un hecho inocultable la relación que él tuvo con ese dictador. Y sí, es altamente llamativo el silencio sepulcral que ha mantenido respecto a eso”, opinó el opositor Julio Icaza, también experto en relaciones internacionales.

El único militante del partido de gobierno que se refirió al hecho fue el diputado parlacénico y secretario de relaciones exteriores del gobernante Frente Sandinista, Jacinto Suárez, quien tras el anuncio dudó de las informaciones, de los vídeos y de las fotografías que aseguran la muerte de Kadhafi.

Para el opositor liberal José Pallais, el silencio de Ortega se debe a una sencilla razón: “Nadie quiere meterse en la cama con un muerto”.

“No quiere identificarse como amigo de Kadhafi. Ortega es un político muy pragmático, y no se solidarizará con alguien que no le puede beneficiar o darle algún aporte. Lo único que puede ganarse es el repudio de la comunidad internacional”, expresó Pallais.

Desde el asesinato de Kadhafi  hasta ayer, la vocera del gobierno Rosario Murillo ha tenido presentaciones públicas todos los días debido a la emergencia ocasionada por las lluvias. El presidente Ortega ha aparecido en cuatro ocasiones.

Ayer Ortega participó en la clausura del VII Congreso Ministerial de Petrocaribe, y el lunes envió felicitaciones públicas a la reelecta presidenta de Argentina, Cristina Fernández. Pero no dijo una palabra sobre su aliado.

“Aquí nadie viene lanzando bombas. Los cultos, los demócratas sí lanzan bombas en todas partes y por todos lados. Petrocaribe es un proyecto de paz, justicia…”, dijo, sin entrar en más detalles.

Medios oficialistas no dicen nada
Los medios oficiales tampoco reportaron el suceso. Un artículo de opinión del expresidente cubano Fidel Castro Ruz, con el título “El papel genocida de la OTAN”, publicado en el portal El 19 digital, era lo único que informaba sobre el suceso.
“¿Por qué fue capaz el comandante Ortega de abordar el tema Kadhafi cuando iniciaron los 26 mil bombardeos de la OTAN sobre suelo libio, pero no ahora que su mecenas y mentor ideológico ha muerto?”, se preguntó el periodista Alfonso Malespín.

Según Malespín, la respuesta está en que Kadhafi “o más bien los significados de su caída, podrían tener efectos con sabor a calamidad para un presidente que quiere emular a la camada de mandatarios latinoamericanos que han ganado una reelección estando en el poder”.

“Solo existe una posible respuesta razonable, según me ha dicho un funcionario sandinista: ‘No queremos que Kadhafi se convierta en un tema electoral’. Lapidaria respuesta. Este amigo sabe que una oposición inteligente podría edificar un golpe fuerte en el cierre de la campaña electoral 2011”, expresó Malespín.

La última comunicación
La última comunicación pública entre el asesinado líder libio y Ortega se dio en ocasión del 32 aniversario de la Revolución Sandinista.

“Apreciado amigo: Por debajo de los bombardeos de la Cruzada de los aviones de la Alianza OTAN, que sufren vuestros hermanos, hijos del pueblo libio, para someterlo y controlar sus riquezas y obstaculizar su papel internacionalista, le renuevo a usted y a vuestro pueblo la felicitación y el aprecio de vuestras nobles y excelsas posiciones en nuestro apoyo, a usted y a los líderes revolucionarios en América Latina y el Caribe. Asimismo, confiamos en la continuidad y en la duración de este apoyo que reforzó nuestra determinación y elevó nuestra moral”, escribió el líder norafricano.

En septiembre pasado, el presidente Daniel Ortega dijo que Nicaragua no reconocerá al Consejo Nacional de Transición, pues lo consideró “un instrumento de la OTAN”.

En una ocasión, sin mencionar nombres, señaló que eran “malagradecidos” aquellos que gozaron del apoyo de Kadhafi en la década de los 80 y que hoy lo critican.

Su homólogo venezolano, Hugo Chávez, lamentó inmediatamente la noticia, y dijo que Kadhafi será considerado un “mártir”, “un gran luchador” y un “revolucionario”.