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El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, anunció ayer un préstamo de 45 millones de dólares para Nicaragua, uno de los más importantes para el país,  de rápido desembolso y libre disponibilidad, pero con condiciones de por medio.

La representante del BID en Nicaragua, Mirna Liévano, aclaró a EL NUEVO DIARIO que para echar mano de los recursos, cuyo desembolso está previsto para diciembre próximo, el Gobierno deberá transparentar la información que produce a través de entidades como el Instituto Nacional de Información de Desarrollo, Inide, antes Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC, y ponerla a disposición del público.

“La partida de 45 millones es uno de los préstamos más importantes y realmente hay una serie de condiciones. (Por ejemplo) si los datos del Inide no están disponibles al público, no hay desembolso. Esa es una condición que  en otros países no se pone, porque está dado y aquí (en Nicaragua) ha sido una cosa increíble”, argumentó.

Otro requisito es “la priorización del gasto en Salud, porque realmente lo que veíamos por una parte es que es un servicio universal, pero… interesa priorizar a los más desprotegidos… hay condiciones  también que deben ser cumplidas por el Ministerio de Salud (Minsa) y el  Ministerio de la Familia (MiFamilia)”, planteó.

En ese contexto, a través del crédito en mención, se prevén mejoras en la eficiencia del gasto a través del fortalecimiento de las funciones de compras y de controles del Minsa y del Ministerio de la Familia, Mifamilia,  mediante la modificación de la estructura organizativa de sus áreas de adquisiciones.

La meta con eso es reducir el tiempo promedio de tramitación de los procesos correspondientes, mejorar su calidad, lograr el abastecimiento oportuno y un mejor uso de los recursos.

El manejo y enfoque social
De acuerdo con el BID, se trata de un préstamo programático bajo la categoría de Préstamo de Reforma de Política, PBL, por sus siglas en inglés.

El organismo ejecutor será el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, MHCP, de Nicaragua. Los plazos de amortización son 40 años para el monto de US$22.5 millones provenientes del Fondo de Operaciones Especiales y 30 años para los US$22.5 millones restantes que provienen del capital ordinario del Banco.

El préstamo busca, sobre todo, mejorar la eficiencia del gasto en Salud y protección social a través de la promoción de reformas que ampliarán de forma gradual y sostenida los servicios prioritarios de salud dirigidos a madres, niños y adolescentes de los segmentos más vulnerables.

Se espera que para el segundo año de implementación, no menos de 100 mil niños y niñas pobres y sus familias recibirán servicios integrales de salud, nutrición y apoyo sicosocial.

Conlleva atención integral
Esa cobertura representa el 28% de los menores de seis años de estrato pobre. Actualmente, se estima que la cobertura de programas de primera infancia llega a menos de 65 mil niños y no incluye los servicios integrales antes descritos.

El programa impulsará la adopción de la Política Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia sustentada en las mejores prácticas internacionales, con el fin de propiciar mayor integralidad, focalización de la inversión y calidad de los servicios de desarrollo infantil temprano.

“La promoción de las condiciones mínimas de bienestar de las familias pobres en salud y nutrición, convivencia familiar, educación, y registro civil, es uno de los objetivos de este proyecto”, dijo por su parte Ferdinando Regalia, jefe de la División de Protección Social y Salud del BID, en un comunicado.

“Otra meta del Programa es brindar acompañamiento sicosocial a no menos de 15 mil familias que viven en extrema pobreza y reducir así las brechas de bienestar existentes”, agregó.

Se prevé, por otra parte,  la implementación de un sistema de Registro Único de Beneficiarios, RUB, que evitará potenciales duplicaciones en las prestaciones de servicios que realizan varias entidades, entre otros beneficios.