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Doce años para ser acreditadas, costos económicos por autoevaluaciones e inversiones en infraestructura y la posibilidad de cerrar las universidades que no califiquen en las inspecciones del CNEA (Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación del Sistema Nacional para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación) fueron algunos de los aspectos discutidos en el III Taller Nacional de Gucal (Grupo Universitario por la Calidad) .

En el evento celebrado en la Universidad Americana (UAM) se señalaron algunas debilidades de la Ley 704, la cual indica que el CNEA es la máxima instancia del Estado electa por la Asamblea Nacional con la función de definir y autorizar la apertura y el cierre de universidades públicas y privadas en todo el país.

Maribel Duriez González, Vicerrectora Académica de la Universidad Politécnica (Upoli) y presidente de la Red de Universidades por la calidad en América Latina, aseguró que la Ley aún presenta varias desventajas que deberán pulirse en el camino.

“El problema es que la Ley establece nuevas exigencias como dos autoevaluaciones, dos planes de mejoras y una autoevaluación final para optar a la acreditación, y eso significa que los estudiantes de las universidades privadas estarían en franca desventaja”, señaló Duriez.

El rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, también señaló que la Ley incluye que el CNEA sea el máximo órgano rector de la educación primaria, secundaria y universitaria, aspecto que dificultará su manejo efectivo, la realización de investigaciones en todas las carreras que brinde la universidad, que el 10% de la planilla esté compuesta por personal de planta y la creación de bibliotecas.

Especialización de docentes
Silvia Villagra, Vicepresidente del grupo Vocal de Nicaragua, entidad que vela por la calidad de la educación en la región, planteó que la Ley 704 ayudará a profesionalizar a los docentes, ya que entre sus requisitos está que ningún maestro podrá impartir clases que no coincidan con su especialidad, aunque aseguró que muchas universidades carecerán de los montos económicos para cubrir los gastos que exijan contratación del personal y nuevos equipos.

“Recordemos que tras esas autoevaluaciones se tendrán que hacer planes de mejora que si no son cumplidos, permitirán que la universidad sea declarada insuficiente”, comentó Villagra.

El presidente del CNEA, Orlando Mayorga, aseguró que los plazos de acreditación podrían reducirse a 8 años, tiempo que las universidades privadas y públicas consideran insuficientes, mientras que Telémaco Talavera, Presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), aseguró que aunará esfuerzos y colaborará con el CNEA para la creación de unidades de autoevaluación y capacitaciones al personal en aras de mejorar la educación en el país.