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  • AFP

El general derechista Otto Pérez, del Partido Patriota, fue proclamado la noche de ayer nuevo presidente de Guatemala por el Tribunal Supremo Electoral, TSE, escrutadas el 90% de las mesas del balotaje.

“Declaramos como ganador al Partido Patriota”, dijo por radio y televisión la presidenta del TSE, María Eugenia Villagrán, luego de anunciar que Pérez superaba por más de 10 puntos al empresario Manuel Baldizón.

Horas antes, Pérez, quien prometió “mano dura” contra el crimen organizado que azota Guatemala, se proclamó presidente al superar en segunda vuelta por 10 puntos, escrutadas el 90% de las mesas, al empresario derechista Manuel Baldizón.

“A todos los guatemaltecos que han confiado en mí les agradezco muchísimo. A los guatemaltecos que no han votado por Otto Pérez les hago un llamado para unirnos y para trabajar juntos en los próximos cuatro años, dejando por un lado los colores partidarios”, dijo el militar en declaraciones radiales.

En todo el país se instalaron casi 16.700 mesas receptoras para atender a 7,3 millones de inscriptos, entre ellos 1,9 millones de analfabetos, y dado que en Guatemala no existen conteos rápidos, el resultado del 100 por ciento de  la elección se conocerá hasta este lunes.

OEA congratulada
La Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) divulgó un informe a mitad de la jornada electoral donde se congratuló por la normalidad con que se desarrollaban los comicios, aunque la afluencia llegaba al 41%.

Aunque la deuda social de Guatemala es gigantesca la campaña estuvo hegemonizada por el tema de la inseguridad, en un país con 48 homicidios cada 100.000 habitantes, seis veces más que la media mundial.
El candidato de “mano dura”
Pérez, militar de hablar cortante, un hábito adquirido en 34 años de vida cuartelera coincidentes con una guerra civil que dejó 200.000 muertos, se alzó al tope de la intención de voto gracias a un mensaje primario (“mano dura”) y una millonaria campaña publicitaria.

Baldizón sedujo votantes con sus promesas de aplicar la pena de muerte, acompañadas de un rosario de medidas populistas que ni la izquierda se animó a soñar, como el pago de un decimoquinto salario anual a los trabajadores o clasificar a la selección a un mundial de fútbol.

Una victoria de Pérez marcara el retorno de un militar al poder después de 25 años de gobiernos civiles. Esto marca el fin de la primera experiencia socialdemócrata en más de medio siglo, la del presidente Alvaro Colom, quien pese a los múltiples planes sociales y a las reiteradas ofensivas contra los cárteles de la droga, apenas pudo conseguir magros resultados.

Guatemala tendrá, por primera vez, una vicepresidente mujer; Roxana Baldetti, de 49 años y compañera de fórmula de Pérez.

Pérez tendrá que tejer múltiples alianzas legislativas, en especial con el saliente oficialismo, ya que el 11 de septiembre Pérez obtuvo apenas 54 de los 158 escaños en el Congreso unicameral, mientras que Baldizón quedó con una insignificante bancada de 14 legisladores.

Así las cosas, el árbitro será la brigada legislativa de la alianza socialdemócrata Une-Gana, que actualmente gobierna al país, que con sus 47 bancas es la segunda minoría y aspira a poner en el centro del debate nuevamente los temas de desnutrición, pobreza y empleo.