•  |
  •  |

Nicaragua elevó sus índices de producción eléctrica un 6.5% en 2010, pero también mantuvo los niveles más elevados en pérdidas energéticas que se dan en los sistemas de transmisión y de distribución, según estadísticas presentadas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal.

El informe de la Cepal sobre las estadísticas del subsector energético de 2010, destaca que Nicaragua acumuló un índice de pérdidas energéticas que suma el 25.4%, seguido de Honduras con el 23.9%, los dos más elevados en la región.

El país que menos pérdidas tiene en el sector es Costa Rica, con un 10.8%, seguido de El Salvador, Guatemala y Panamá.

Según el informe de la Cepal, las pérdidas del sector energético fueron calculadas a partir de la generación neta entregada por los productores en las redes de alta y media tensión y las ventas al consumidor final.

Estas reflejan el nivel global de pérdidas en los segmentos de la transmisión y la distribución, y se consideran tanto las pérdidas a nivel de los mercados mayoristas (alta tensión), como de los minoristas (media y baja tensión y distribución secundaria).

Índice es menor en distribución
Por su parte, directivos de las empresas distribuidoras Disnorte-Dissur, del Grupo Gas Natural, destacaron ayer que los promedios de pérdidas acumuladas en distribución, más bien han bajado hasta el 20.7%, desde 2008.

Jorge Katín, Gerente de Comunicación en Gas Natural, explicó ayer que la empresa ha desarrollado una estrategia que le ha permitido bajar el índice de pérdidas hasta el 20.7% en tres años y medio.

Señaló que luego de la firma del Protocolo de Entendimiento con el Gobierno central en 2008, que entre otras cosas destaca elevar los niveles de inversión para mejorar los niveles de seguridad y cambio de las redes, las pérdidas energéticas pasaron de un 26.8% que se tenían a un 20.7%, una reducción del 5% en tres años y medio.

Katín dijo que otro factor importante que ayudó a bajar los índices de pérdidas fue la entrada en vigencia de la Ley para la Distribución y el Uso Responsable del Servicio Público de Energía Eléctrica o Ley Antifraude Energético, que establece  sanciones a las personas o empresas que  sean detectadas sustrayendo energía de forma ilegal.

“La firma del Protocolo y la aprobación de la Ley Antifraude Energético, dio las herramientas necesarias para elevar los niveles de seguridad en las redes, mayor inversión para mejorar el servicio a la población.

Esto ha permitido a la empresa elevar también las inversiones por año y reducir las pérdidas por energía sustraída ilegalmente, y un crecimiento en el número de clientes, sumando a la fecha 840 mil usuarios”, afirmó.

Katín destacó que la empresa ha elevado de forma gradual los niveles de inversiones, pasando de US$17 millones en 2010 a US$19 millones en 2011.

“Para el próximo año hay un monto destinado de US$20 millones, que permitirá seguir mejorando las redes de distribución”, agregó.    

La producción de electricidad registrada en los cinco países centroamericanos ascendió hasta los 40,668.2 gigavatios en 2010, el 2.8% mayor a lo registrado en 2009.

Cada país creció de acuerdo con los niveles de inversiones en el sector. Nicaragua mantuvo un crecimiento del 6.5%; Panamá, del 5.4%; El Salvador, del 3.8%; Costa Rica, del 2.9%; Honduras, del 2%, y Guatemala, solo el  0.8%.

Además, el consumo de energía eléctrica en alta tensión también tuvo un crecimiento de 3.7%, en general. En Nicaragua fue del 6.5%; en Panamá, del 5.7%; en Costa Rica, del 3%; en Honduras, del 2.8%. El Salvador y Guatemala tuvieron un crecimiento del  2.7%.

Según la Cepal, a nivel general, el comportamiento fue muy parecido entre ambas variables (producción neta y consumo) en casi todos los países, presentándose las mayores diferencias en aquellos que tuvieron mayor actividad en las transacciones subregionales (importaciones y exportaciones).