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La discriminación hacia los habitantes de la Costa Caribe nicaragüense se mantiene en nuestro país. Esta se efectúa en diferentes sectores de la sociedad, incluyendo poderes del Estado, medios de comunicación, colegios y universidades, donde se estigmatiza a este sector, únicamente por su procedencia o su color de piel.

Todos estos elementos se analizaron en el “Foro de Abordaje de la Discriminación Racial en el Ejercicio de la Labor Periodística”, realizado ayer en un hotel capitalino, con el apoyo del Fondo de Población y Desarrollo de Naciones Unidas, Unfpa, según informó Dorotea Wilson, coordinadora general de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora.

En el evento celebrado en el contexto del Año Internacional de la Población Afrodescendiente, declarado por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, participaron periodistas y ciudadanos de la Costa Atlántica.

Wilson reconoció el esfuerzo que realizan los diferentes medios de comunicación, incluyendo la labor distintiva de EL NUEVO DIARIO, donde ha habido ediciones, en las que ha usado términos discriminatorios, por los que se ha disculpado públicamente. “Como red avocamos por la igualdad. Creemos que cuando nuestros países o comunidades tengamos igualdad de oportunidades, las brechas discriminatorias serán menos en la nación”, consideró.

En publicidad
Además, ellos han captado discriminación en diferentes anuncios publicitarios, principalmente en las cervezas y rones, en donde exhiben a las mujeres como objetos sexuales, y más cuando se trata de mujeres negras, a quienes se les considera “ardientes o calientes” desde el punto de vista sexual, por sus orígenes naturales.

Discriminación en universidades
“Tenemos muchos testimonios de estudiantes que están acá, en el Pacífico, en las diferentes universidades, y son discriminados por ser costeños o negros. Creemos que la academia también debe abordar la discriminación en sus múltiples manifestaciones, porque hay discriminaciones culturales, de costumbres y tradiciones”, agregó Wilson.

Emilio Morales, Secretario Regional para la Juventud de la Región Autónoma Atlántico Sur, RAAS, coincidió con Wilson, y manifestó que la mayoría de los jóvenes afrodescendientes sienten esa discriminación amplia, a pesar de vivir en un país multiétnico, multicultural y multilingüe.

De igual forma, señaló que han notado la exclusión en la elaboración de políticas públicas, que va desde el proceso de capacitación o consulta para aprobar alguna legislación que incluya a todos los ciudadanos nicaragüenses.

Otra forma de exclusión, según Morales, es notoria en las universidades del Caribe, las que únicamente reciben un 3 del 6% asignado a la enseñanza superior del país. Con este atienden a más de 15 mil estudiantes afrodescendientes, cuando centros de estudios como la Universidad Nacional Agraria, UNA, con una matrícula de cinco mil alumnos, recibe tres veces más que todas las universidades costeñas juntas.