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Dos de las recomendaciones que confirma el Fondo Monetario Internacional FMI, para Nicaragua, según el informe conclusivo de VII revisión del programa económico suscrito con el Gobierno, es que necesariamente se tendrá que aplicar un  ajuste de las tarifas de energía en 2012, que permita crear un marco sostenible del sector energético.

Además, el Gobierno deberá establecer una política de subsidios sectorizada, focalizando estos recursos únicamente en los sectores más vulnerables y más pobres de la sociedad civil.

Según las proyecciones del Instituto Nicaragüense de Energía para 2012, manteniendo costos del barril de petróleo en US$100, y un precio del búnker por encima de los US$90, el ajuste tarifario podría ser del 24% para el próximo año.

El informe del FMI publicado el pasado 14 de noviembre en la página web de la institución financiera, destaca también que Nicaragua y el FMI convinieron en que era necesario implementar un marco sostenible para el sector eléctrico.

En la última reunión que sostuvieron autoridades de  gobierno con una delegación del FMI, en septiembre, el presidente del Banco Central, Antenor Rosales, dijo “que las políticas  energéticas del país estaban encaminadas en 2012,  precisamente al saneamiento financiero del sector energético y a un subsidio focalizado”, sin que reconociera directamente que se aplicaría un alza en las tarifas de energía.

Recomendaciones son insistentes
Adolfo Acevedo, analista económico, señaló en un análisis de este informe que estas dos recomendaciones son muy marcadas en los planteamientos que hace el FMI a Nicaragua.

La tarifa de energía se ha mantenido congelada en 2011, gracias al subsidio por más de US$100 millones que destinó el Gobierno vía préstamo ALBA-Caruna, la cooperativa que maneja los fondos del acuerdo petrolero con Venezuela.

Acevedo señaló que según lo establecido en este informe, que presenta más información de la que brinda el propio Gobierno, la actualización de la estructura de costos y tarifas del sector eléctrico es inevitable.

Añadió que este informe indica que la situación financiera del sector eléctrico se deterioró durante 2011, en la medida en que los aumentos bruscos en los precios del petróleo, combinados con el congelamiento de tarifas, crearon una brecha entre los costos de generación y las tarifas de alrededor del 1% por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, de Nicaragua.

Según datos del Banco Central de Nicaragua, el PIB registrado en 2010 fue de un poco más de 6,500 millones de dólares.

Subsidios no son sostenibles

El informe del FMI subrayó que las transferencias que está haciendo el Gobierno, para mantener congeladas las tarifas energéticas, son de grandes magnitudes y no son sostenibles, y alentó a las autoridades a “realinear” las tarifas con los costos actuales  de generación.

Acevedo señaló que el informe también destaca que el Gobierno deberá actualizar el marco financiero y normativo del sector eléctrico, los parámetros establecidos en el Protocolo de Entendimiento firmado entre el Gobierno y Gas Natural en 2008, y seguir trabajando en reducir las pérdidas energéticas en los sistemas de  distribución.

Alivio de deuda no es claro
Para el FMI, el dinero que el Gobierno estará destinando para alivio de deuda interna del sector eléctrico no es claro, sobre todo porque existe falta de información referida a los montos que se tendrían que pagar.

Parte del dinero que tendrá que desembolsar el Gobierno es para aliviar deudas de la Empresa Nicaragüense de Electricidad ENEL, y Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado, Enacal, con los proveedores de petróleo del país y distribuidores de energía (Gas Natural).

La empresa privada ALBA de Nicaragua S.A., Albanisa, es el mayor importador de petróleo del país, con 12 mil millones de barriles de petróleo por año.

“El FMI señaló que la falta de información clara sobre las deudas en el sector de la electricidad, y el bajo nivel actual de tarifas, plantea riesgos de futuros pasivos contingentes al Gobierno”, destacó Acevedo en su análisis.

Generación renovable amortigua costos

Las alzas experimentadas por el petróleo que se comercializa en el mercado del Golfo de México y el mercado de Venezuela, todavía no impactan a gran escala en el sistema de generación del país, donde se mantienen costos promedios de generación entre los US$169 y los US$180 por megavatio producido con una matriz combinada (térmica y renovables).

Según el Centro Nacional de Despacho de Carga, CNDC, a partir de noviembre incrementó  la producción de energía eólica, y se ha mantenido estable la producción de energía con las plantas hidroeléctricas, y en menor proporción la producción de energía geotérmica, aspecto positivo en el país.

Se espera que para finales de 2011, con la entrada de los primeros 36 megavatios que producirá San Jacinto-Tizate, de la empresa Polaris Energy Nicaragua, se reduzca la dependencia de combustibles en el sector eléctrico.