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Los diabéticos del país, además de sufrir por esta enfermedad, tienen que afrontar ciertas restricciones para adquirir sus instrumentos de diagnóstico, como la cinta reactiva que se utiliza junto a los medidores de glucosa, porque, además de pagar Impuesto de Valor Agregado, IVA, por ella, tiene un costo elevado y pocas farmacias lo distribuyen.

Alberto Lacayo, Presidente de la Asociación de Farmacias Unidas de Nicaragua, AFUN, manifestó que dicha cinta debería estar exonerada de impuesto como el resto de los medicamentos, y el gobierno debería enmendar “ese crimen, porque aquí hay un montón de gente con diabetes, y de por sí, el valor de la cinta es extremadamente caro, y se encarece más con ese impuesto”.

Según Lacayo, los que importan esta cinta tienen que traer al país una por cada aparato, porque estas no son de uso universal. Un paquete de cintas puede costar como mínimo 60 dólares. “No las vendo en la farmacia, porque de nada te sirve tener una, además, tiene un vencimiento muy corto, son de almacenaje delicado, y no hay devolución, entonces la que se venció se debe botar”, explicó.

El representante de las farmacias del país coincidió con el planteamiento que hace Julio Francisco Báez, Presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Investigaciones y Estudios Tributarios, quien asegura que es una contradicción que en este gobierno “cristiano, socialista y solidario”, se cobre impuesto por un instrumento de diagnóstico que utilizan diario, o día de por medio, los pacientes con diabetes del país.

Sustento legal

Báez explicó que la Constitución Política, en su tercer párrafo del artículo 114, dice: “Estarán exentas del pago de toda clase de impuestos, los medicamentos, vacunas y sueros de consumo humano, ortesis y prótesis; lo mismo que los insumos, y materia prima necesaria para la elaboración de esos productos de conformidad con la clasificación y procedimientos que se establezcan”.

Además, existen dos herramientas legales más, una de ellas es la Ley de Equidad Fiscal, que en su artículo 52, numeral 2 señala: “No pagan IVA (Impuesto de Valor Agregado), los medicamentos, vacunas y sueros de consumo humano, ortesis, prótesis,…”, es decir,  repite lo indicado en la Carta Magna. Y en el numeral 18 de dicho artículo expresa: “No pagan IVA las siguientes transacciones o compraventas el equipo instrumental médico, quirúrgico, optométrico, odontológico, y de diagnóstico para la medicina humana”.

El numeral 16, también manifiesta que no pagan IVA los medicamentos para uso veterinario, esto indica hasta dónde se llegó con la dispensa de la salud humana y veterinaria.

“Llegué a una tienda de animales y logré verificar que esto se honra, entonces, están cobrando por un elemento de diagnosis, y no están cobrando por lo siguiente: Ivermectina, para los parásitos de los animales, Revetciclina, antibiótico animal; hasta el champú medicado de los perros no paga IVA, y la cinta reactiva sí paga. El contraste es grotesco y crudo”, relató el especialista económico.

Báez explicó, además, que el Código Aduanero Uniforme Centroamericano, Cauca, y el Reglamento de este, conocido como Recauca, que en el listado de industria farmacéutica también se exonera de impuesto a los instrumentos de diagnósticos, incluyendo la cinta reactiva.

Sin embargo, de acuerdo con Báez, puede ser que se esté confundiendo la industria farmacéutica con la industria química, que ambas cosas son totalmente diferentes, pero la segunda sí tiene que pagar impuesto, según las normas centroamericanas.

“Aquí no hay ninguna controversia legal. Aquí todos los astros se alinearon: la Constitución, la Ley de Equidad Fiscal y el Cauca, entonces el cobro no tiene razón de ser, es un absurdo. Esto es un caso, que en ninguno de los países de Centroamérica existe”, reiteró.