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Nicaragua cuenta ya con la primera torre de alta definición y Holmium láser de última generación para realizar cirugías endoscópicas. Se puede utilizar en niños y adultos para la destrucción y extracción de cálculos en cualquier parte de las vías urinarias, como el uréter (tubito que comunica el riñón con la vejiga), uretra, vejiga y riñones.

También sirve para el tratamiento endoscópico de tumores, estrecheces de uretra y uréter en esta misma vía. Este método, según los expertos, es mínimamente invasivo y tarda de 4 a 10 minutos como máximo.
Este equipo con tecnología avanzada es una inversión por un monto de 200 mil dólares realizada por el Hospital Metropolitano “Vivian Pellas”, acreditado por Joint Comission International.

La inversión consta de una fuente de luz, un Ureterrenoscopio Flexible FX2 de última generación, y con capacidad para acceder a todos los cálices del riñón. Este equipo va conectado a una torre laparoscópica de alta definición, que sirve para mejorar la capacidad visual del cirujano y asistente, de modo que puedan llevar a cabo cirugías mínimamente invasivas.

Mauricio Aguirreurreta, Gerente General de Bühler Pharma, firma que provee a hospitales públicos y privados los equipos médicos para cirugías invasivas, dijo que la mencionada torre laparoscópica es un medio auxiliar del láser con Holmium (un elemento innovador para la cirugías urológicas), cuya cámara de video y pantalla es de alta definición (HD), con dos y medio millones de pixeles, “para una mejor visión del cirujano y asistentes”.

Resaltó que a nivel de países centroamericanos, solo Costa Rica y El Salvador lo tenían, y ahora Nicaragua cuenta con sus bondades.

El láser y los watt
Cuando a un paciente se le detectan cálculos en alguna parte de su vía urinaria, previo a la cirugía se le realiza una tomografía que indica el tamaño y qué tan dura está(n) la(s) piedra(s). Entonces, en dependencia de ello, será la cantidad de watt a utilizar en la cirugía.

Según el doctor Adolfo Etienne, urólogo del Hospital Vivian Pellas, “se han realizado cirugías utilizando hasta cien watt y no hay efectos adversos, porque no es energía eléctrica, sino láser, de modo que no transcurre a través del cuerpo”.

Seguido de la cirugía, el paciente vuelve a su casa el mismo día o al siguiente, y esta última circunstancia está supeditada a la cantidad y dureza de los cálculos.

A continuación, “este se reintegra a su centro de trabajo en los siguientes dos días después de la cirugía, evitando riesgos de complicaciones, sangrado, heridas amplias y dolorosas, aparte de varios días de recuperación”, subrayó Etienne.

A pacientes que no son aptos para cirugías con heridas abiertas, así como los que reciben anticoagulantes, los que usan marcapasos, hipertensos, diabéticos y con antecedentes de cirugías múltiples, se les puede perfectamente someter a esta cirugía urológica con láser.

Es importante destacar que también se puede utilizar en niños (desde infantes hasta adolescentes) con enfermedades congénitas de la vía urinaria.

Primera operación en Nicaragua
El pasado 4 de noviembre, en el Hospital Metropolitano “Vivian Pellas” se llevó a cabo la primera cirugía con dicho equipo en un paciente, originario de la ciudad de León.

La cirugía estuvo a cargo de los doctores Carlos Neira Cuadra, especialista en Urología General, así como el doctor Adolfo Etienne, urólogo, y del anestesiólogo Róger Pasquier. La misma fue calificada de exitosa.

El método que se usa con la cirugía láser es menos invasivo para los pacientes, debido a que antes una operación del tracto urinario requería hasta dos meses de recuperación y en palabras del doctor Neira, “con esta técnica la intervención dura un tiempo menor. Su recuperación es más corta, sin herida quirúrgica, sin complicaciones de infección o hernias postquirúrgicas”, señaló.