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Entrevista con Fabio Gadea. ÓSCAR SÁNCHEZ / END

El telón de las elecciones del pasado 6 de noviembre, poco a poco va cayendo, pese a que en las tribunas del teatro se escuchan aún, por un lado, los aplausos para quienes ven excelente la puesta en escena de la obra, y, por otro lado, los abucheos y rechiflas de fraude.

Del grupo de los que abuchean está Fabio Gadea Mantilla, el aspirante presidencial de la alianza del Partido Liberal Independiente, PLI, quien pese a que día a día las organizaciones en quien él confiaba para sostener la denuncia de fraude lo van dejando solo, insiste en desconocer como legítimo un proceso electoral plagado de quejas, denuncias y trampas.

Para él, este proceso electoral que da por ganador a Daniel Ortega, pese a la prohibición de la Constitución Política, es el mayor fraude electoral de la historia del país, que supera incluso aquellas farsas que promovía la vieja y violentamente desaparecida dinastía de la familia Somoza.

“Con este proceso se demostró que Ortega superó a Somoza en eso de los fraudes”, acusa Gadea.

Al inicio las encuestas asignaban un 30 o 35 por ciento de intención de votos a la Alianza PLI-MRS y su candidatura. Los datos del CSE, independientemente de su falta de credibilidad, reflejaron casi lo que las encuestas le daban al PLI. ¿Cree usted que realmente ganó las elecciones?
¡Claro que las gané!

¿Y con cuánto cree usted que las ganó?
Por lo menos con el 52% de los votos.

¿Y usted tiene alguna manera, con las actas de sus fiscales, de comprobar esos resultados?
No. Qué vamos a poder comprobar nada, si todo lo jugaron ellos (los del FSLN). Esto no se ha visto nunca en el mundo, ni siquiera aquí, que se han dado los fraudes más escandalosos, como el del 2008, se vio eso; tampoco se vio en el fraude del 47 con Somoza, cuando le robó las elecciones al doctor Enoc Aguado para dárselas al doctor Leonardo Argüello; el presidente electoral, Modesto Salmerón, se llevaba las urnas a su casa, contaba los votos y daba los resultados al candidato de Somoza, pero ni ese fraude ni los otros fraudes que siguieron superan esto ¡Por Dios! ¿Quién va a estar dudando de que esta elección es una barbaridad? Es un fraude descomunal (y aquí empieza a enumerar todas las dificultades para inscribir a sus fiscales, para acreditarlos; la falta de observación de organizaciones nacionales, la falta de entrega de cédulas, la cedulación parcializada a favor del partido de gobierno, las denuncias de doble votación, la infiltración de agentes sandinistas como fiscales de otros partidos, las deficiencias del padrón, los impedimentos del trabajo de los observadores internacionales, etcétera).

Se supone que el trabajo de los fiscales es evitar que ocurra un fraude. ¿Qué pasó con los fiscales de la alianza? ¿Fueron sorprendidos?
Todo mundo esperaba un fraude similar al de 2008, pero no un fraude horroroso como este. Se esperaba un fraude en el cual la cantidad de votos de nosotros, la montaña de votos, al no poder contarlas, iban a anular votos y acomodar los resultados, lo cual no hicieron, simplemente tenían definidas las cantidades a asignarse ellos, y las boletas de nosotros fueron tiradas en los potreros, ocultadas, borradas, alteradas, ¿pero quién lo va a probar? ¿Quién va a andar investigando todo eso si el FSLN tiene todo el control del CSE? Ni los observadores europeos o los Dante Caputo pueden ver eso, porque el fraude precisamente se hizo a espaldas de todo el mundo…

Pero ustedes tuvieron presencia en miles de JRV, recibieron esas actas y no impugnaron. ¿Han cotejado acta por acta?

Ese trabajo no ha terminado, lo estamos haciendo, lo está haciendo la representante legal que es María Eugenia Sequeira, junto con Eliseo Núñez y Eduardo Montealegre, pero a simple vista se ven falsificaciones en las actas y en los resultados publicados por el CSE, de eso no hay duda; como no hay duda de personas que votaron dos veces y que hasta tenían dos cédulas como este ejemplo (y muestra dos cédulas con una foto idéntica, una firma parecida, pero con nombres y direcciones distintas).

¿Realmente alguna vez usted pensó que con Roberto Rivas contando los votos, el FSLN armando el proceso electoral, Daniel Ortega buscando mil formas de reelegirse y la oposición dividida en varios partidos, el PLI podía ganarle limpiamente al Frente?
Sí, pensábamos que podíamos ganar por la montaña de votos que captamos, pero quiero disentir de vos: nosotros no estábamos divididos, estábamos absolutamente unidos y seguimos unidos en la alianza PLI…

Yo le digo por el liberalismo: por un lado el PLI, por el otro el PLC. ¿Eso no es división?
A ver, decime cómo quedaron esos que vos decís… ¿Qué sacaron? Ni el cinco. ¿Es esa una división?

Eran dos partidos liberales…
Ajá, ¿pero qué sacó el PLC?, dos diputados, y el otro, Quiñónez (ALN), que decía que tenía un tendido electoral enorme que ni siquiera era de él, no sacó ni un cuarto de diputado. ¿Qué división era esa que vos ves?

¿Y cree usted que de haber ido todos juntos en una misma casilla, igual hubieran sido los resultados?
Hubiéramos bajado más bien…

Ayer la OEA, finalmente, brindó los resultados de su observación electoral, denunció todos los vicios del proceso, pero al final avaló el resultado a favor de Ortega.
A mí me causa desasosiego eso. Como es tan dramático lo que pasa, no te digo que me da risa, sino tristeza. Es decir, don Dante Caputo dice que hubo irregularidades aquí, vicios allá, un proceso irregular, problemas horribles, pero al final, dice que ganó Daniel Ortega. ¿Cómo es eso? Hubo un proceso viciado, pero ganó Ortega, no lo entiendo.

Y usted, ¿qué esperaba del informe de la OEA o de los países miembros frente a sus denuncias de fraude?
Bueno, ellos siempre usan un lenguaje sibilino, diplomático, para decir las cosas, pero además, de la OEA no se puede esperar mucho, no se podía esperar desde antes, y mucho menos ahora cuando está copada de gobiernos totalitarios, proclives al populismo, a un radicalismo, en donde cada caudillo busca la manera de hacerse vitalicio en el poder, como Chávez, Correa, Evo Morales y Ortega. Es decir, no se puede esperar mucho de un organismo como la OEA. Yo pienso que los organismos internacionales, aunque duele decirlo, en la historia nos han demostrado que no se mueven mientras no vean ríos de sangre en nuestro país. En 1978, con Nicaragua en plena lucha contra el régimen de los Somoza, mataron a Pedro Joaquín Chamorro, y el pueblo estaba levantado en las calles, había muertos por todos lados, ciudades bombardeadas, y la OEA no decía nada. Tuvieron que ver la escena dantesca de la Guardia Nacional de Somoza, matando a un periodista estadounidense, a Bill Stewart, arrodillado, pidiendo clemencia; tuvieron que ver eso a nivel mundial, para que la OEA se pronunciara sobre la masacre que ocurría contra las poblaciones del país. Hasta entonces declararon dictador a Somoza y le pidieron que dejara el poder, pero antes ya habían corrido ríos de sangre.   

Don Fabio, ya todo parece consumado: Ortega se acomodó, el empresario se adaptó, la población sigue trabajando y viviendo normal, las protestas cada vez son más débiles. ¿Qué sigue para la alianza PLI?
Te voy a contestar como le contestó Bolívar a un lugarteniente que se le acercó después de una batalla perdida a preguntarle: ¿Y ahora general, qué hacemos? Y Bolívar le respondió: Triunfar. Eso es lo que vamos hacer en el PLI, vamos a hacer la lucha.

¿Y tiene la alianza algunos planes de cómo hacer oposición a un FSLN que domina todos los poderes del Estado y las instituciones públicas?

Vamos a hacer una oposición positiva, no salvaje como la que hicieron ellos en los años 90. Vamos a ser constructivos, pero firmes, dignos, reclamando transparencia y democracia, denunciando el fraude cuando sea posible. Esa es una espina que ellos llevan clavada y nosotros no se la vamos a sacar del ojo, van a llevar esa espina por mucho tiempo, y ellos saben que son ilegítimos, y nosotros vamos a exigir, por ejemplo, que cambien a esos señores del CSE y que hagan una institución independiente, apartidista, profesional, ética y transparente, vamos a pedirlo, vamos a hacer la lucha.

¿Para esa lucha que anuncia, ustedes van asumir sus escaños en la Asamblea Nacional?
Yo opino que deben asumir los escaños. En política no se pueden dejar espacios vacíos. Si no asumen sus escaños, aparecen suplentes, diputados regalados, en fin, el FSLN puede hacer todas esas cosas oscuras y poner a su gente ahí. Aunque mucha gente se enerve y me diga cosas, una decisión política correcta es asumir los 25 escaños ahí, y no dejar los espacios vacíos para que otros los ocupen y nos quedemos sin nada. Somos una alianza poderosa, somos la esperanza de un pueblo y tenemos un nuevo liderazgo, pero no puedo yo decirles a los diputados que no asuman los escaños. En principio cada uno es cada uno, yo opino particularmente que cada quien debe asumir su escaño.

¿Y usted lo va asumir?

No, yo no voy a ir.

¿Está decidido que no acepta?
Declaré que no voy a ir, aunque es constitucional, no es regalada, es legítima a la segunda fuerza, aunque hayamos sido la primera, pero nos lo quitaron con al fraude.

Y entonces, ¿quién va a asumir ese espacio vacío?
Nadie. Nadie puede estar ahí, para mí es una cosa de honor y dignidad…

Pero si usted dice que en política no pueden dejar espacios vacíos…

Sí, pero en este caso no. Porque esa es una diputación constitucional que no refleja la voluntad del pueblo, porque se le da al candidato de la segunda fuerza, y no me reconozco como segunda fuerza, sino como primera, y no quiero que al tomar una diputación crean que yo estoy reconociendo un triunfo a don Daniel Ortega, cosa que no reconozco nunca

¿No cree que sea mejor hacer la lucha política que anuncia desde una posición de poder, desde adentro?
Sí creo, quizá se vea como un contrasentido. Mucha gente pensaría que es mejor asumir, y desde la Asamblea tratar de incidir, pero para mí es una cosa de honor, de principios, de dignidad…