•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • END

El gobierno envió ayer una nota de protesta a Costa Rica por el daño que está causando al medio ambiente la construcción de una carretera de 130 km de longitud en la frontera con el río San Juan, y demandó detener la obra hasta que se valore su impacto ambiental.
El canciller por la ley, Manuel Coronel Kautz, recordó en la misiva enviada a su par costarricense, Enrique Castillo Barrantes, que dicha carretera corre paralelamente y a poca distancia del río y que desagua en él. También hizo hincapié en “la destrucción de la flora y de la fauna en una muy extensa zona de humedales”.

“El Gobierno de Nicaragua recuerda al Gobierno de Costa Rica que todo proyecto de esta naturaleza, por las características propias que implica, debe de contar con un Estudio de Impacto Ambiental”.

“Este estudio, el cual, por la ubicación geográfica del mismo, debió ser comunicado en su oportunidad al Gobierno de Nicaragua”, agrega la nota de protesta, que cita la ordenanza de la Corte Internacional de Justicia, emitida el 8 de marzo de 2011, y el  artículo 5 de la Convención de Ramsar.

Asimismo, la ministra del Ambiente y de los Recursos Naturales, Juana Argeñal, envió el lunes una carta a la secretaria general de la Convención Ramsar, Anada Tiéga, informándole sobre la destrucción del medio ambiente que están causando las obras ejecutadas por Costa Rica en la frontera con el río, y solicitándole que envíe una comisión para que visite la zona.

“Ante la gravedad de la situación y riesgo ambiental inminente de carácter irreparable, ante la falta de cooperación en la conservación de la biodiversidad y manejo de los recursos hidrológicos, nuestro país solicita que de manera inmediata la Convención envíe una misión de asesoramiento que visite la zona y compruebe in situ las violaciones flagrantes de ese hermano país a la Convención  Ramsar”, dice la carta enviada a la Convención Ramsar.

San José contesta
Sin embargo, la Cancillería costarricense negó que la carretera esté generando daños ambientales. El canciller Enrique Castillo añade en una nota enviada ayer que la construcción de la vía no ha afectado al territorio nicaragüense, pero que está dispuesto a escuchar los argumentos de Nicaragua.

Costa Rica señaló en la nota que la construcción de la vía no ha generado afectaciones al territorio nicaragüense, y que la misma se realiza dado que este país se ha visto “forzado” a construirla como consecuencia de las acciones nicaragüenses en la frontera común.

El gobierno tico aceptó la mediación de gobiernos de Guatemala y México en este nuevo capítulo de conflictos fronterizos, pero, además, pidió a Nicaragua “también sea responsable en su actuar en relación con los proyectos que está desarrollando o piensa desarrollar a futuro en la zona fronteriza”.

En tanto, la presidenta costarricense Laura Chinchilla aseguró ayer en conferencia de prensa que las quejas del gobierno de Daniel Ortega son una cortina de humo.

“Por primera vez en 190 años de vida independiente los costarricenses vamos a poder recorrer la frontera norte por una vía que no sea exclusivamente el río San Juan. Es una herencia que vamos a dejarle a Costa Rica y de la que me siento profundamente orgullosa”, dijo Chinchilla.

Jóvenes ambientalistas: pronta resolución

El director ejecutivo de Asociación de Jóvenes Ambientalistas, Raomir Manzanares, consideró que este problema puede ser resuelto en el Consejo de Ministros del Ambiente y Recursos Naturales que integran los siete países miembros de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, CCAD, órgano adscrito al Sistema de la Integración Centroamericana, SICA.

Mientras, el presidente de la Corte Centroamericana de Justicia, CCJ, Francisco Lobo, dijo ayer que el conflicto suscitado por la decisión del vecino del sur de construir una carretera a orillas del río, puede ser resuelto en esa instancia regional.

Diversos ecólogos del país han alertado sobre el grave daño que está causando al río San Juan la construcción de la carretera, pues según denuncias de ambientalistas las obras han arrasado con árboles, removido tierra, roto riachuelos y suelo virgen, además que han dispuesto el sistema de drenaje y alcantarillado de su vía hacia el caudal del San Juan.

Con la colaboración de Edith Pineda y Leyla Jarquín