•  |
  •  |

Con un tic nervioso que consistía en pararse constantemente en puntillas, mientras se balanceaba de adelante hacia atrás, el coronel en retiro Víctor Boitano, excrítico del presidente Daniel Ortega, ayer oficializó su denuncia ante la fiscalía electoral por el supuesto plan de desestabilización del país, orquestado por la Alianza del Partido Liberal Independiente, PLI, y la Embajada Norteamericana, EmbUSA.

Boitano señaló alrededor de 13 personas, entre políticos del PLI, funcionarios y exfuncionarios de EmbUSA, de haber planeado y ejecutado dicho plan. Para ello, según el denunciante, la sede diplomática habría desembolsado unos 30 millones de dólares. No obstante, el coronel en retiro se autoincriminó en decir que participó, en parte, de dicha estrategia y negó que el gobierno lo esté presionando para hacer la denuncia.

“Sí, claro, si era una estrategia de todos nosotros (de decir que aquí se estaba instalando una dictadura) porque sabíamos que estábamos en la lona y que este pueblo no iba a votar por nosotros, porque no llegábamos ni al 40 por ciento y la estrategia que armó los Estados Unidos con nosotros era desconocer totalmente y sabotear el proceso electoral, me presté a esa estrategia, pero no hice acto de violencia y me retiré a tiempo”, dijo  Boitano, aceptando su complicidad.

Oposición  “maquiavélica”
Los supuestos desestabilizadores del país, según el quejoso, son: los diputados Eduardo Montealegre, Eliseo Núñez, Carlos Gadea, Maximino Rodríguez, Víctor Hugo Tinoco, el excandidato a la presidencia por el PLI, Fabio Gadea, el coronel en retiro Carlos Brenes, el mayor en retiro Roberto Samcan, Roberto Aburto, el general en retiro Hugo Torres; Tyler Sparks y Arthur Snatt, funcionarios de EmbUSA y el exembajador Robert Callahan.  

Los políticos señalados por Boitano y el encargado de negocios de EmbUSA, Robert Downes, han negado haber planeado y ejecutado las supuestas estrategias de desestabilización; los primeros consideran que el coronel en retiro está siendo presionado por el partido de gobierno para que ahora lance denuncias falsas y lo ha obligado a ser uno más de los camaleones políticos.

Revisarán “pruebas”
El fiscal electoral Armando Juárez, quien se interesó por este caso y no por el supuesto secuestro de la hija de Ortega, dijo que Boitano aportó una serie de documentos y pruebas que serán analizados para determinar si tienen un caso o no en sus manos, por lo que no descartó que en los próximos días llamen a las personas señaladas para declarar.

“Él nos hace una serie de relatos aportados a través de dos documentos, su entrevista y también nos aporta una serie de credenciales o de tarjetas de identidad donde se relacionan los nombres de funcionarios, aparentemente de la Embajada Norteamericana, pero nosotros queremos tomar esto con la responsabilidad y la seriedad que merece; afectivamente los señalamientos son muy graves y delicados”, indicó Juárez.

Quiñónez es “tapa de manjol”
  Boitano dijo que Enrique Quiñónez, excandidato a la presidencia por el ALN, es un “tapa de manjol” y miente al haber dicho que él pretendía secuestrar a una de las hijas del presidente Daniel Ortega. El excandidato del ALN pidió retensión migratoria para los denunciados, pero el fiscal no se pronunció sobre esta solicitud.