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¿Qué pasará con el río San Juan después de que termine la construcción de la carretera tica? El director del Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos de Nicaragua, CIRA, Salvador Montenegro, se hace esta pregunta y él también tiene la respuesta: el daño será muchísimo mayor.

Dicha carretera –explicó Montenegro- “facilitará el transporte de los residuos de las industrias o comunidades que se asentarán allí, pues con esta nueva vía, el desarrollo de poblados va a ser mucho mas fácil”.

¿Y qué implica que exista un poblado en la ribera del río? “Un poblado que se encuentra en una pendiente que va directamente al río San Juan tiene resueltos sus problemas de eliminación de todo tipo de residuos, especialmente aquellos desechos que deberían ser tratados y convertidos en inocuos antes de pasarlos al ambiente”, añadió el especialista.

“El costo inicial solamente lo estamos percibiendo ahora y se mide por el arrastre, por las escorrentías de esos lodos  hacia el río San Juan, --en una zona donde llueve 11 meses y medio-- pero la intención es muy distinta y hay que ponerle atención a las diferentes posibilidades que están pensando ahora. Esto solamente es el primer paso de una avanzada de hecho sumamente hostil contra los intereses de Nicaragua”, dijo el experto.

 

No se están tomando acciones necesarias
Según Montenegro, “está claro que el gobierno de Costa Rica considera la construcción de esta carretera una inversión significativa, de la que obtendrán réditos importantes, pero somos nosotros quienes vamos a poner la mayor parte del costo ambiental”.

“Nicaragua ha protestado, pero desafortunadamente no estamos tomando las acciones necesarias para organizar el control, protección y administración nicaragüense contenido en la cuenca. Tenemos la tendencia lamentablemente de ver los problemas fragmentados”, dijo.

A criterio del experto en recursos acuáticos, además del desarrollo turístico, hay otra cantidad de opciones que motivaron la construcción de la carretera.

“Recordemos que la capacidad de dominar y mantener un territorio está ligada a la capacidad para hacer presencia. Esa capacidad para hacer presencia estuvo limitada hasta ahora, porque allí no había forma de acceder. Quisieron navegar los policías armados y la Corte se los impidió; y ahora, si tienen tanques, pueden perfectamente hacerlos circular por allí, cualquier tipo de estructura ligada a el turismo o a la producción, lo pueden hacer. Tienen todas las facilidades para moverse en esa trocha”, agregó.

La inversión en infraestructura es de aproximadamente 7 mil millones de colones, según el Ministerio de Obras Públicas y Transportes de Costa Rica. Son aproximadamente 130 kilómetros de revestimiento de lastre, entre Los Chiles, San Carlos, Alajuela, Sarapiquí-Heredia, que realizan tres compañías constructoras con fondos del Consejo Nacional de Viabilidad y del Programa de Rescate de Puestos Fronterizos.

El presidente Daniel Ortega anunció que acusará a Costa Rica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y dijo que esperaba que la Convención de Humedales “acuda cuanto más pronto mejor” y mande una delegación a Nicaragua “para observar el daño que están provocando estas obras que está desarrollando Costa Rica”.
 

Ticos reiteran que continuarán
Nicaragua envió esta semana una nota de protesta a Costa Rica y exigió que se detenga la construcción de la carretera. Sin embargo, ayer el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, dijo que no suspenderán las obras.

“Nosotros estamos en nuestro territorio, en donde somos soberanos. La carretera no se ha construido en una zona protegida. Ramsar (Convención Internacional de Protección de Humedales) nada tiene que ver en eso y no vamos a detener los trabajos”, declaró Castillo a la emisora ADN de Costa Rica.

“No estamos arrasando salvajemente la zona como ellos lo dicen. Que nos concreten de qué se están quejando para corregirlo, si es que lo ha habido”, agregó Castillo.