•   Managua, Nicaragua  |
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Una victoria agridulce es la que las mujeres nicaragüenses obtuvieron ayer en la Asamblea Nacional con la aprobación en lo general de la Ley Integral contra la Violencia hacia la Mujer, y todo hace indicar que hasta la próxima legislatura se discutirá en lo específico, con una buena cantidad de nuevos diputados que desconocen su contenido.

La aprobación se obtuvo con una mayoría de 68 votos de 92 diputados. Aunque no se registró ninguno en contra, 14 no estaban en el plenario y  los restantes 10 se abstuvieron.

Sandra Ramos, representante del Movimiento de Mujeres Trabajadoras “María Elena Cuadra” y quien interpuso la primera propuesta de ley, destacó que esto no se puede considerar una victoria, pero tampoco una derrota, sino un paso más en la lucha contra la violencia hacia la mujer.

“Este es un paso más para ir construyendo la Nicaragua posible que queremos hombres y mujeres en nuestro país, pero no garantiza que la ley pase tal como está. Ahora nuestra lucha es porque esta ley en el futuro no sea cercenada más de lo que ya lo ha sido”, expresó Ramos.  

Lucha sigue
Destacó que una de sus insistencias es que se dejara aprobada esta ley en lo general y en lo particular en esta legislatura, pero tal parece que hasta la siguiente se estudiará en lo particular. Así dijo que todas las organizaciones de mujeres han acordado que no cesará la lucha hasta ver aprobada una ley completa que prevenga los femicidios y cree políticas educativas para hombres y mujeres para convivir en armonía, con hogares donde se respeten los derechos de las mujeres y tengan igualdad.

El diputado José Pallais, Presidente de la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional, destacó que el riesgo fundamental de que la ley no se apruebe en lo particular en esta legislatura radica en que en la próxima legislatura asistirán diputados que no fueron partícipes de las discusiones previas, además no se conoce con qué mentalidad vienen, por lo tanto podrían hacerle cambios sustanciales, desvirtuando el alto consenso que se logró.

Juanita Jiménez, del Movimiento Autónomo de Mujeres, MAM, expresó que por lo anterior su organización todavía no puede celebrar y deja sentada la verdadera posición de los diputados salientes y la falta de compromiso alrededor de la problemática.

Indicó que están claras de que de por sí la ley no detendrá la impunidad ni los femicidios, pero es un instrumento valioso.

María Elena Domínguez, enlace de la Red de Mujeres contra la Violencia, dijo que sería triste y lamentable que la ley aprobada en lo general simplemente quede engavetada como muchas otras y no se dé la demanda de las víctimas en un Estado donde los agresores son más favorecidos en los procesos judiciales que las víctimas.

Ley para agresores
Ante algunos señalamientos de que la ley era demasiado dura en algunos aspectos, como la destrucción del patrimonio del hogar, Pallais dijo que castigar penalmente la destrucción de bienes no es nuevo.

Remarcó que los hombres no deben temer a esta ley, sino los agresores. La propuesta tiene mayor énfasis en la prevención y no en el castigo, aunque sí con la misma se pretende incrementar las penas por violencia intrafamiliar y sexual, así también tipificar como delito al femicidio.

Para Wilfredo Navarro, Primer Secretario de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, destacó que quienes deberán tener cuidado cuando la Ley sea aprobada en lo específico, serán los violadores. La diputada sandinista Xochilt Ocampo señaló que esta no se debe considerar una ley de las mujeres, sino de la familia, pues igualmente protege a la mujer como a los hijos.