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Pedro Jiménez Cantarero se ha portado muy bien, según la valoración del Sistema Penitenciario. Se casó estando tras las rejas e incluso se convirtió al evangelio, y en prisión es ahora pastor en la Penitenciaría, por lo cual solicita ser beneficiado con régimen semiabierto para gozar de convivencia familiar.

Para los que no recuerdan su caso, Pedro Jiménez Cantarero es el llamado “Carnicero de Tipitapa”, quien sin piedad mató y descuartizó a Silvia de los Ángeles Aguirre Palacios, de 23 años, le desprendió la cabeza y una pierna, destrozó sus genitales y lanzó el cuerpo a un monte.

Los restos despedazados de la joven madre de dos niños –el menor de dos años-, fueron encontrados el 24 de octubre de 2004, en un predio de Poza Honda, a unos 30 metros del kilómetro 41 de la carretera a San Francisco Libre. La Policía realizó rastreos por casi 600 metros lineales desde ese punto, sin que la cabeza ni la pierna de Silvia de los Ángeles fueran halladas.

Según la petición, “El Carnicero”, tras siete años en prisión, de una condena de 25, quiere regresar a una vida normal y darle forma a su hogar, tras su conversión al evangelio.

“Esto lo pide quien descuartizó a mi hermana, dejó huérfanos a dos niños que quedaron muy afectados y destruyó nuestra familia. ¿Conversión y pastor? No lo creo, si en realidad tuviera un mínimo de arrepentimiento al menos diría dónde tiró la cabeza de Silvia y aceptaría lo establecido por la justicia”, dijo abrumada Sonia Aguirre, quien exige que el asesino al menos cumpla su condena en prisión y no se libere en la sociedad  a un “carnicero” de mujeres.

El asesino convivía con la víctima, desde que esta tenía 15 años cuando se la “llevó” y estuvieron juntos hasta que ella no soportó más los maltratos y la violencia en aumento.

Al momento del asesinato tenían tres meses de separados y Silvia pidió hasta el cansancio acciones preventivas a las autoridades policiales, que tras la insistencia le dictaron una orden de alejamiento a Jiménez Cantarero, pero al parecer ya era tarde y la medida no fue suficiente para detenerlo. Cuando ella se dirigía a un curso de computación fue interceptada, golpeada, arrastrada, asesinada y desmembrada.

Piden acompañamiento al Cenidh

Ante la posibilidad de que el “Carnicero” salga libre, Sonia pidió acompañamiento y asesoría legal al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, y la abogada Wendy Flores destacó que el condenado apenas ha cumplido el 25 por ciento de la pena, y para ser favorecido debe haber pasado al menos el 40 por ciento de la pena tras las rejas, aunque se podría alegar la ejecutoria del régimen laboral que duplica los días de condena efectuados, por cada jornada trabajada en el penal.

Flores indicó que la audiencia para rechazar o aceptar la petición será el próximo 15 de diciembre, a cargo de la jueza Roxana Zapata, la misma que suspendió la condena de Farinton Reyes por violación y lo mandó a su casa alegando que solo cumplió con lo establecido por la ley.

La abogada del Cenidh dijo que el Estado de Nicaragua y su sistema judicial debe recordar sus compromisos con los derechos humanos y los convenios sobre protección a los derechos de las mujeres y lo responsabilizó porque incluso la muerte de Silvia pudo ser evitada si el sistema policial hubiera actuado a tiempo con acciones preventivas, que no cumplieron.