•  |
  •  |

Cuatro expolicías dados de baja deshonrosa y acusados de robo agravado deberán enfrentar juicio el 12 de enero del año que está por llegar.

Los expolicías que enfrentan cargos por robo agravado y abuso de funciones son Omar Chinchilla Méndez, Néstor Martínez Meza, Yáder Rocha Hernández y Vanesa Valle López.

Junto a los exagentes policiales también son acusados en calidad de coautores por el mismo ilícito, los civiles Héctor Pérez Medina y José Antonio Mendoza.

Rocha y Martínez deberán esperar el juicio en prisión,  porque enfrentan otros procesos por robo y los jueces les impusieron la prisión preventiva.

Mientras a los otros cuatros indiciados,  la jueza Segundo Distrito Penal de Audiencia de la capital, María Concepción Ugarte, les otorgó el arresto domiciliar, porque la Fiscalía acusó con el término de ley vencido, es decir después de transcurridas las 48 horas de detención policial.

Una fuente del Ministerio Público explicó que la tardanza en la presentación de la acusación es porque a la Policía le hacían falta actos de investigación cuando remitieron el expediente a la Fiscalia.

Los expolicías fueron dados de bajas luego de ser denunciados y reconocidos por las víctimas en la Estación Seis de Policía.

“Pruebas abundantes”

Los abogados defensores alegaron que las pruebas propuestas por la Fiscalía no prestan mérito para elevar la causa a juicio.

Pero la jueza de audiencia consideró que las pruebas ofrecidas por el Ministerio Público, son abundantes para presumir la presunta participación de los imputados en los hechos acusados.

Simularon operativo policial
Los seis acusados simularon un operativo policial en el barrio Waspam Norte, para robar en la casa de Raquel Granados de donde se llevaron dos teléfonos celulares valorados en 150 dólares cada uno, además de una  cámara digital, una computadora y 800 dólares, según la Fiscalía.

Para la ejecución del robo,  Héctor Pérez y Néstor Martínez llegaron hasta la casa de Granados donde a esa hora solo estaban dos jóvenes a quienes a punta de pistola obligaron a acostarse boca abajo en el piso.

Mientras esto sucedía en la casa de Noguera,  los entonces policías Chinchilla y Rocha cerraron el tráfico vehicular cruzando una moto en la vía a 30 metros de donde ocurría el atraco.

A los jóvenes que estaban en la vivienda al momento del robo, la expolicía, Vanesa Valle López los obligó a entregar sus teléfonos celulares dándoles de puntapiés, refiere la acusación fiscal.

Por su parte, José Antonio Mendoza fue quien registró la habitación de Raquel Granados, donde encontró los 800 dólares en el colchón de la cama, según la acusación.

Luego de ejecutado el robo, los acusados se dieron a la fuga en dos motocicletas y una camioneta robada a otro ciudadano, se indica en el escrito acusatorio.