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Hace 20 años mensualmente llegaba un promedio de 5 mujeres al albergue para víctimas de violencia intrafamiliar, pero ahora atienden a 800 en ese mismo período de tiempo, aseguró Martha Munguía, directora del Centro de la Mujer Acción Ya, durante la puesta de la primera piedra de un nuevo albergue que se construirá el próximo año.

Munguía, en el 20 aniversario de su organización, destacó que la demanda de sitios donde se pueda tratar a las mujeres y darles un lugar seguro es imperativa en este país, donde las Comisarías de la Mujer y Niñez reciben anualmente entre 25 mil y 30 mil denuncias por violencia intrafamiliar y sexual.

“Estadísticamente se asegura que sólo el 25 por ciento de las mujeres maltratadas ameritan estar en un refugio --lo que representa aproximadamente 7 mil 500 atenciones--, aunque creemos que el número de mujeres en violencia extrema que necesitan el albergue es mayor, pero no hay suficientes sitios para la demanda de atención”, expresó la especialista.

Por la experiencia en la temática y las solicitudes, considera que no sólo se ha incrementado la denuncia, sino también la violencia hacia las mujeres.

En Nicaragua sólo las organizaciones civiles dan este tipo de atención para mujeres en extrema violencia y que peligra su vida. Únicamente existen nueve albergues para mujeres maltratadas; dos de ellos son de Acción Ya. A diferencia de universidades privadas específicas y de tendencia religiosa, estas organizaciones no reciben ningún tipo de ayuda por parte del Estado.

Doble discurso del Gobierno
“Es más, a partir de 2007 se desmantelaron las relaciones de coordinación y las comisiones intersectoriales que se tenían con instituciones gubernamentales, por lo tanto, actualmente no tenemos siquiera la posibilidad de discutir con el Estado cuando se requiere de una intervención”, expresó la directora de Acción Ya, criticando así el doble discurso estatal de lucha contra la violencia hacia la mujer, mientras las instituciones tienen una posición complaciente y hasta cómplice con los agresores y la única en desventaja es la víctima.

Para la construcción del albergue se cuenta con el apoyo de la Embajada de Noruega, destinando aproximadamente 110 mil dólares, más 17 mil en equipamiento especializado, para dar atención sicológica a la víctima, asesoría legal y jurídica, atención médica, así como tecnificación para que quienes no estén capacitadas, puedan acceder a algún trabajo y se les ayude en su sobrevivencia.

Ole Øveraas, encargado de Negocios de la Embajada de Noruega en Guatemala y de la cooperación regional, dijo que apoyan en Nicaragua a diferentes organizaciones y a instituciones estatales, y ponen énfasis en la lucha contra la violencia hacia la mujer.

“Hemos visto que esta es un área donde sí se necesitan acciones en Nicaragua y donde hay buenas organizaciones de sociedad civil e interés del gobierno de participar en una de nuestras áreas prioritarias”, expresó Øveraas.

El diplomático noruego mencionó que tienen aproximadamente 19 años trabajando con Nicaragua y anualmente destinan unos dos millones de dólares.