•   Masaya, Nicaragua  |
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La familia de la niña Fabiola Nohemí Medina Rocha, de 4 años, denunció que hubo negligencia médica en la muerte de la pequeña, que el 29 de octubre ingresó al Hospital “Humberto Alvarado”, de Masaya, por una diarrea y un fuerte dolor de estómago.

Según la madre de la niña, Ruth Nohemí Rocha, de Villa Montefresco, el día que ingresó a la niña, le realizaron una serie de exámenes diagnosticándole punto de dengue, por lo que la dejaron internada, pero al pasar los días la pequeña no mejoraba y siempre seguía con el dolor y la fiebre.

“Yo le dije a una doctora que mi niña no mejoraba, que se iba poniendo peor, que por favor me diera una orden para trasladarla al Hospital de La Mascota, pero una enfermera fue quien respondió y me dijo que si acaso mi niña era asegurada, porque ahí solo iban los niños asegurados. Sin embargo, le hicieron un ultrasonido, pero salió que estaba bien por lo que después le iban a realizar una placa pero como se fue la luz, no lo hicieron”, narró la madre.

“En eso llegó el cirujano y me dijo que no había necesidad de hacerle la placa a la niña porque lo que ella tenía era apéndice y que la iban a operar”, expresó Rocha con los ojos llorosos y un nudo en la garganta.

A la niña la operaron el 1 de noviembre, pero al tercer día de la operación la pequeña paciente aún seguía con la molestia, y fue hasta el 4 de noviembre que decidieron trasladarla al Hospital La Mascota, porque supuestamente se había complicado.

Cuando llegaron al hospital infantil, según la madre de la niña, un cirujano de ese centro hospitalario la valoró y le dijo que la iban a operar nuevamente.

“Luego de esa intervención, el médico nos dijo que mi niña estaba mal, que tenía el intestino grueso perforado y que iban a hacer todo lo posible por curarla, porque se le había infectado; pasó nueve días, pero la niña seguía mal por lo que la intervinieron otra vez, pero esta fue la más grande porque le cortaron un pedazo del intestino, pues encontraron que tenía más perforaciones”, explicó la señora.

Luego de la segunda operación en La Mascota, se le practicó otra porque la niña seguía mal. El primero de diciembre la niña falleció a las seis de la tarde, pero la madre se enteró hasta las nueve de la noche, cuando fue a verla a la sala de cuidados intensivos.

Inconformidad con acta de defunción
El padre de la niña, Marvin Medina, dijo que como él trabaja de albañil fuera de Masaya, iba poco a ver a la menor, pero el cirujano de La Mascota le había dicho que desde el Hospital de Masaya la pequeña llevaba perforado el intestino.

En el acta de defunción sale que la causa directa fue shock séptico, la intermedia: sepsis y la básica: enterocolitis complicada.

Este resultado no le gustó mucho a la familia de la niña porque aseguran que la muerte fue por la supuesta picadura que le había hecho en el intestino en el Hospital de Masaya.

Los padres en medio de su dolor dijeron que ellos denunciaron este caso porque no quieren que le pase a otro niño, pues uno los lleva al hospital para curarlos y no para se lo entreguen muerto y piden que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto.

Por su parte, el doctor Enrique Picado, director interino del Hospital de Masaya, dijo que van a hacer una auditoría del caso y que para el 14 de diciembre tendrán el resultado de la investigación.