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La Policía Nacional instó a las mujeres violentadas en todo el país a que acudan a las estaciones policiales y a las Comisarías de la Mujer a denunciar a sus agresores, dentro de un plan de atención integral a víctimas de violencia intrafamiliar, que en 2012 dará prioridad a la lucha contra la violencia de género.

La directora general de la Policía Nacional, Aminta Granera, informó a EL NUEVO DIARIO que atender la violencia de género será una prioridad en 2012, como lo ha sido en el corriente 2011.

La jefa policial dijo que en el marco de una campaña cívica de educación que realizan en conjunto con otras organizaciones civiles y estatales, se dará mayor atención integral a las mujeres que sean víctimas de violencia por motivos de género.

Si bien Granera advierte que frenar o combatir los delitos de violencia intrafamiliar es más difícil que atacar la delincuencia común, señaló que los cuerpos policiales especializados están llamados a atender y a convencer a las mujeres a sostener sus denuncias contra sus agresores.

Granera expresó que uno de los grandes problemas de este tipo de agresión, es que más de la mitad de las víctimas que se presentan a las Comisarías de la Mujer, retiran las denuncias o no continúan los procesos policiales contra los victimarios por motivos económicos, familiares y de otra índole, que escapan a la función policial.

La directora policial aseveró que desde que en 1991 se hizo un proyecto piloto, hasta la fecha, hay 59 Comisarías atendiendo en todo el país, y que de ellas, 34 se han constituido desde 2006, bajo su administración.

“Es decir, en los últimos cinco años la Policía ha reforzado la defensa de las mujeres con la creación del 58% del total de Comisarías de la Mujer”, informó.

Las Comisarías son instancias policiales cuya jefatura está en manos de mujeres policías, con participación de sicólogas, médicas, trabajadoras sociales y promotoras de mujeres, que son civiles voluntarias que han sido víctimas de la violencia, y que se encargan de ir a las casas de las víctimas a darle seguimiento al proceso de denuncia, para instar a las mujeres que no se retracten de las quejas.

“Es un problema que enfrentamos en las Comisarías. Muchas mujeres se retractan de continuar el proceso después de interponer denuncia contra su agresor”, reveló Granera, para quien el fenómeno es difícil de cuantificar, ya que a su criterio muchos de los casos de violencia intrafamiliar quedan atrapados en las paredes de un hogar.

Se está perdiendo el miedo

“¿Hay más delitos o denuncias?”, se le preguntó a Granera, y su respuesta es que como parte de campañas de fortalecimiento a los derechos de la mujer, como por ejemplo el programa “Rompé el silencio, vos podés”, más personas están acudiendo a interponer las denuncias, lo cual, a la vez que eleva las cifras, revela que cada día hay más adultas y jóvenes perdiendo el temor a la violencia interna.

“Entre más trabajamos para que se rompa ese silencio, vamos captando más denuncias, y conforme vamos educando con campañas masivas, van subiendo las estadísticas, cada año atendemos a más de 110 mil mujeres en las Comisarías”, indicó.

Por ejemplo, recordó que en 2004 se atendió a 48,846 mujeres agredidas; en 2005 fueron 46,733; en 2009 fueron 145,277, y en 2010 se alcanzó la cifra récord de 149,235 mujeres. Este año la cifra pasaría de 160 mil mujeres atendidas.

Sin embargo, el ritmo de las denuncias formales no sube de la misma manera: de las 149,000 mujeres atendidas en 2010, solo se elevaron 34,763 denuncias concretas.

“Si hay un delito en que las cifras negras son mayores para medir el impacto de la violencia, es en la violencia intrafamiliar; nosotras no tenemos la capacidad de encontrar el factor de corrección, pero por ponerte un ejemplo, en un estado de Estados Unidos, Los Ángeles, las denuncias de este tipo las multiplican por 10 para tener un estimado de lo real. Las cifras en Nicaragua son mayores a ese factor de corrección”, estimó la jefa policial.

“No tenemos cubierto todo el territorio con Comisarías, sin embargo, en la medida en que más denuncias tenemos, nos preocupa, pero contradictoriamente nos alegramos a la vez, porque quiere decir que las mujeres están rompiendo el silencio y están dando el primer paso para evitar ser víctimas de feminicidios”, indicó.

Y es que en materia de violencia, los hombres son quienes más pierden la vida de manera violenta: 4,680 hombres han perdido la vida entre 2004 y 2010. Y en ese mismo lapso, 499 mujeres fueron muertas de forma violenta, 160 de ellas formalmente murieron por condiciones de género y de violencia intrafamiliar.