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La Autoridad Nacional de Agua, ANA, en coordinación Global Water Partnership (GWP) Centroamérica, y varias ONG, se reunieron ayer con el propósito de elaborar una propuesta de guía metodológica, para implementar lo que serán los planes de manejo de cuencas hidrográficas en el país.

Varios de los especialistas que protagonizaron el encuentro, coincidieron en que era necesario establecer un mecanismo único que ayude a establecer los parámetros necesarios para administrar los recursos hídricos en el país.

Luis Ángel Montenegro, Director de ANA, manifestó ayer que con todas las organizaciones se estarán analizando varias propuestas de guía metodológica, para elaborar una sola, la cual regirá los planes de manejo de cuencas en el país.

“La guía metodológica viene a facilitar la implementación de los planes de manejo de cuencas hídricas, pero, además, permite establecer parámetros para priorizar la aplicación de métodos y  poner en marcha mecanismos de protección del recurso, en este caso podrían ser planes de reforestación. Un plan de manejo no es más que crear las condiciones para mejorar los escenarios territoriales de cara a la protección de la cuenca, aplicando técnicas específicas en la protección de los recursos naturales”, afirmó.

Especificó que en Nicaragua se necesita establecer mecanismos de protección de las principales cuencas de la zona norte del país, que han sido altamente desforestadas.

 Víctor Campos, representante en Nicaragua de GWP, dijo que juntar experiencias relacionadas con el manejo de cuencas es valioso, de cara a proponer una solo guía para el manejo de las mismas, el cual nunca existió en el país.

Manejo sostenible
Aseguró que tomando en consideración que en Nicaragua el estado de las cuencas hídricas pasa por una marcada crisis y se encuentran en serio deterioro, urge establecer metodologías que permitan su protección y explotación sostenible.

“La cuenca de los lagos en Nicaragua debe ser priorizada para garantizar su protección, porque es el principal reservorio de agua del país. De igual forma, las cuencas de la parte seca del país como Boaco y las fuentes que podrían ser explotadas, por ejemplo para la generación hidroeléctrica, necesitan de planes efectivos de protección para garantizar su sostenibilidad”, indicó.

Sonia Wheelock, representante del organismo ambientalista Ongawa, dijo que era importante planificar el buen aprovechamiento del agua, sobre todo en zonas muy sensibles como las vertientes de las partes altas, donde nacen algunos afluentes.

Los frenos a poner
“Lo importante es controlar y evitar los despales en las partes altas donde nacen las cuencas, controlar actividades como las agrícolas o las de ganadería, y promover actividades de conservación, amigables con el medio ambiente. Se debe delimitar y ordenar las acciones urbanísticas en los territorios aledaños a cualquier cuenca, y fortalecer la incidencia de los actores locales, en este caso las alcaldías, para la buena aplicación de las leyes que garantizan la protección ambiental”, señaló.

Stefan Sennewald, representante de la cooperación alemana y coordinador del programa GIZ, reconoció que era muy importante para Nicaragua iniciar a lo inmediato con la aprobación de planes metodológicos que ayuden al buen manejo de recursos hídricos en el país, y que esto deberá ser de forma integral.

Dijo que los planes para el manejo de cuencas permitirán, en un futuro, garantizar que haya disponibilidad de agua en el país, y que las generaciones venideras tengan acceso suficiente para consumo humano. “Se debe proteger las cuencas, garantizar su calidad y su disponibilidad. Hay que proponer planes que ayuden a evitar la contaminación de ríos, lagos o lagunas, por medio de aguas residuales; Nicaragua necesita promover más sus políticas de saneamiento, para proteger recursos naturales como el agua”, aseguró.