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Será hasta hoy a las diez de la mañana que la jueza Noveno Distrito Penal de Audiencia de la capital, Indiana Gallardo, decidirá si acepta o no la acusación contra 19 de los 50 acusados que supuestamente son parte de una red de narcotraficantes desmantelada por la Policía en la llamada “Operación Dominó”.

La decisión fue tomada por la judicial luego de una maratónica audiencia preliminar que se extendió durante más de tres horas, en la que tomaron parte 12 abogados defensores.

A 30 de los 50 imputados la Fiscalía les atribuye la presunta autoría de los delitos de transporte internacional de estupefacientes y crimen organizado, mientras los otros 20  enfrentan cargo por lavado de dinero.

Entre los acusados figuran seis mujeres, de las cuales cinco supuestamente servían como suplantadoras, es decir, que prestaban sus nombres para inscribir propiedades adquiridas con dinero proveniente del narcotráfico. Además, está detenida la abogada que notariaba las escrituras.

Entre los acusados hay tumbadores de droga --personas que roban droga a otros narcotraficantes--, según la acusación que presentó el Ministerio Público, MP.  Entre los detenidos también están los extranjeros Óscar Casasola Guerra, de Guatemala, y Algernón Hernández Villena, de Honduras.

De acuerdo con el MP, esta estructura del narcotráfico internacional operaba en Nicaragua desde 1997, utilizando el territorio nacional para trasegar droga proveniente de Costa Rica con destino a Guatemala, por encargo de distintas agrupaciones criminales.

Con el dinero, los presuntos narcotraficantes crearon empresas de transporte pesado, comprando 45 camiones, además de hoteles y fincas. Con estas últimas crearon empresas agropecuarias, según el escrito acusatorio.

La Fiscalía señala como jefe de la organización al chinandegano Marcial Beltrán Corrales, quien se presume coordinaba el transporte de la droga proveniente de Costa Rica, valiéndose de la información que le daba uno de sus hermanos, supuesto miembro de la Policía del vecino país.

La Policía concluyó con la Operación Dominó el pasado domingo, cuando se produjo  la ocupación de casi 730 kilos de cocaína que eran transportados en un autobús sobre la carretera Masaya- Granada.

Durante la audiencia preliminar, los representantes de la Fiscalía y de la Procuraduría pidieron la prisión preventiva para los 19 detenidos y la tramitación compleja del proceso, lo que significa que los reos podrían esperar hasta un año en prisión sin recibir sentencia.

Los 12 abogados defensores pidieron a la jueza Gallardo rechazar la acusación, alegando que la misma no señala de manera objetiva la participación de sus clientes.

Aunque la judicial autorizó un encuentro de cinco minutos de los familiares con los reos, la mayoría no logró entregarles ropa o alimentos porque no se les permitió pasar de los portones de los Juzgados de Nejapa.

Esta situación provocó un incidente verbal entre el abogado Carlos Arroyo y un alto mando policial de la Dirección de Auxilio Judicial, quienes se vociferaron frente a frente alegando cada uno tener la razón en sus actuaciones.

“En esta tormenta, auxilio Señor”, se oyó decir en un círculo de oración a los familiares de uno de los acusados, a quienes no se les permitió encontrarse con sus parientes. Luego de que los presos salieron del Complejo Judicial se miró llorar entre los familiares a hombres y a mujeres por igual.

Entre las propiedades ocupadas por la Policía están el hotel y restaurante Gaury Uno y Dos,  y el motel “Sueños del  Ángel”,  que aparecen a nombre de Ángel Galeano Miranda.

La Policía también le “cayó” con orden judicial a los moteles La Cruz de España, El Túnel, El Huracán, y al hotel Brisas del Sur, negocios situados en la ciudad de Rivas.