•  |
  •  |

El experto en temas de seguridad, Roberto Orozco, consideró que la falta de seguimiento a las actividades que realizan los policías dados de baja, ocasiona que estos se involucren en bandas delictivas o sean más proclives a trabajar en el crimen organizado, por la calidad de su experiencia y por el entrenamiento recibido en la institución del orden público.

Tres de los integrantes de una banda delincuencial que asaltaba en las inmediaciones de la Rotonda El Güegüense, capturada en el centro comercial Plaza España el pasado siete de diciembre, son miembros activos de la Policía Nacional, y otros tres fueron dados de baja.

Según Orozco, esto demuestra que la institución policial está fallando al no monitorear a los agentes dados de baja por corrupción o por indisciplina.
“La falta de seguimiento provoca que continúen colaborando (con bandas delincuenciales) de una manera más libre”, expresó.

Un batallón anual
El experto, investigador en el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Ieepp, agregó que, en otros países, la Policía u otros entes estatales se encargan de dar seguimiento a los funcionarios expulsados por conductas indebidas, para evitar que sean absorbidos por el crimen organizado, o para neutralizarlos en caso de que se organicen para delinquir.

“Esto demuestra una falta de seguimiento real de parte de la institución, al personal que es dado de baja. Alrededor de 300 a 350 policías son dados de baja cada año. En 2008, el primer factor fue la violación a los derechos humanos; el segundo fue actos de corrupción; el tercero, incumplimiento al reglamento institucional, y en cuarto lugar, estaban los delitos comunes”, indicó Orozco.

De acuerdo con la teoría de Orozco, toda esa generación de veteranos expolicías que han ido saliendo por diversos motivos de la institución, desde 1990 hasta la fecha, fue preparada en técnicas de inteligencia, uso de armas y conocimientos de operaciones especiales de desplazamiento y asaltos.

¿Adónde van los ex?
“Mucha gente se especializó en armas y en técnicas de seguridad y han quedado en el desempleo, sin que nadie monitoree el destino de esa cantidad de personas con entrenamiento profesional de técnicas especiales”, dijo el investigador del Ieepp.

“El Estado debe poner atención y ayudar a fortalecer la seguridad. Debe destinar una partida presupuestaria extra para fortalecer el seguimiento y logística, monitoreo de los policías dados de baja, pues se ha visto que agentes dados de baja deshonrosa integran bandas delictivas como la que recientemente desarticularon”, agregó.

Según cifras oficiales de la División de Asuntos Internos de la Policía Nacional, de enero a septiembre del corriente 2011 se habían recibido 1,905 denuncias por diferentes causas contra actuaciones de efectivos policiales, se investigó a 2,202 agentes, y 1,246 de ellos recibieron sanciones por actos indebidos.

De las sanciones aplicadas, 48 fueron por democión en cargo; 1,082, amonestaciones y sanciones disciplinarias, y 116 agentes fueron dados de baja