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El 51 por ciento de niñez y adolescencia consultada pide cárcel para los adolescentes que cometen delitos, mientras el 65.7 por ciento dijo estar de acuerdo con el incremento de la pena máxima de 6 a 15 años en el caso de los delitos graves, según los resultados del muestreo de opinión “Causas y alternativas antes la violencia social”, realizado por la organización juvenil Movimiento Siglo XXI.
El sondeo de opinión, de cara a las reformas del Código de la Niñez y la Adolescencia, en agenda legislativa para 2012, se elaboró “desde la perspectiva de los adolescentes en cumplimiento al principio de la Convención de la Niñez y la Adolescencia, en tanto a su derecho a la participación en las decisiones que afecten sus vidas”, aseveró Raití Juárez, representante de la organización mencionada.
Para Carlos Emilio López, diputado recién electo por el Frente Sandinista y ex Procurador Especial para la niñez y la adolescencia, dijo que las respuestas de los consultados no es de extrañarse en los jóvenes y menos en los adultos, dado que perdura una cultura social punitiva, principalmente en los hogares.
“Muchos vivimos y viven este tipo de modelo de castigos físicos y psicológicos, no sólo en los hogares, sino también en el sistema educativo y bombardeados por los programas televisivos y juegos de video, haciendo de la violencia una norma, donde el castigo es visto como disciplina. En ese nivel, incluso, algunos excusan el maltrato y la violencia intrafamiliar”, expresó López, quien rechaza el incremento de sanciones privativas de libertad a los jóvenes infractores, más allá de los cinco años estipulados en nuestro Código Penal.
Destacó que la anterior legislatura en la Asamblea Nacional se comprometió a no incrementar las penalizaciones en las reformas al Código y que esa posición sostendrá como diputado, luego de asumir su escaño el próximo 9 de enero, como miembro de la bancada sandinista.
Mencionó que ha quedado comprobado que el incremento de penas, como lo hicieron en Guatemala y El Salvador, no es la solución. Remarcó que un sistema preventivo y reeducativo para los jóvenes infractores es la respuesta tal como lo han implementado en Cuba y Ecuador, con excelentes resultados, por lo tanto en Nicaragua se necesita incrementar la inversión en los planes destinados a la niñez y la adolescencia.
Juárez comentó por su parte que los resultados del sondeo opinión ya se entregaron a la Asamblea Nacional y si bien una comisión especial ya realizó una consulta con la participación de un sector de UNEN, no se puede decir que se incluyó significativamente al sector juvenil y adolescentes.
“Esta consulta –elaborada con el apoyo de la Federación Luterana Mundial- es para llevar la voz de la adolescencia a la comisión y que la misma fuera considerada, así también poder promover alternativas desde las mismas ideas de los jóvenes.

Violencia por falta de cariño paterno
Entre los resultados, el 94.5 por ciento de los consultados expresaron conocer sobre la existencia del Código de la Niñez, del cual el 71 por ciento supo en las escuelas y el 91.8 por ciento considera que es en beneficio de la niñez y la adolescencia.
El 77 por ciento de los entrevistados dijeron que la violencia tiene origen en primer lugar por la falta de afecto de los padres y en segunda instancia la violencia intrafamiliar. El 50 por ciento pone a la televisión en el tercer lugar del origen de la violencia. Únicamente un 28.4 por ciento siente que los y las adolescentes son violentos por naturaleza.
Dijeron que la violencia que más conocen es la sexual, seguida de la física, económica, psicológica y política, pero la que más han sufrido es la física, el 22.1 por ciento reconoce que es la sexual. El lugar donde aseguran que más violencia hay (el 47.4 por ciento) es en la familia, el 34.2 por ciento dijo que en su barrio, el 27.1 en casa de familiares y el 26 por ciento siente que es en la escuela.
Para el muestreo se consultó a 1,138 niños, niñas, adolescentes y jóvenes de las zonas rurales y urbanas entre las edades de 8 a 25 años, de los distritos V y VI de Managua y del municipio de Ciudad Sandino, y las cabeceras departamentales de Granada, Chinandega, León y Masaya.
La muestra y el sondeo se elaboró con la asesoría del Departamento de Ciencias Sociales, de la Universidad Centroamericana (UCA).