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León Núñez habla suave y poco, porque suele ser concreto en sus respuestas. Quienes lo conocen de cerca dicen que este jurista y escritor se caracteriza por su criterio independiente y firme, demostrado en sus columnas periodísticas y libros, en los que conjuga la crítica política con un humor agudo.

El nombramiento del doctor Núñez esta semana como director de EL NUEVO DIARIO ha despertado el interés entre la sociedad nicaragüense de conocer los criterios que regirán la línea informativa de este periódico a partir de enero.

Núñez deja claro en esta entrevista breve que el periódico se mantendrá apegado a “la verdad  de los hechos” y a “un balance noticioso definido por fuertes criterios de racionalidad, seriedad y rigor informativo”.

¿Cuáles han sido sus vínculos con la labor periodística, antes de asumir la dirección de EL NUEVO DIARIO?
Mis  vínculos con la labor periodística no van más allá de mis artículos de opinión que he publicado en periódicos de España, Costa Rica y Nicaragua, y de mi participación por varios años en el consejo editorial de La Prensa y en la revista El Observador Económico. Quizás por esta razón alguien me dijo  que como yo no era periodista no tenía  la capacidad profesional  para dirigir EL NUEVO DIARIO. Yo le manifesté que lo iba a intentar, con la esperanza de contar con destacados periodistas que me auxilien en esta tarea. Yo sé que fue una audacia, una temeridad haber aceptado este nombramiento.

¿Qué aportes pretende dar al periodismo nicaragüense desde aquí?

Sería muy pretencioso de mi parte hablar de unos supuestos aportes que yo podría dar al periodismo nicaragüense. El tiempo se encargará de dar respuesta a su pregunta.
Al periodismo nicaragüense se le ha criticado por asumir trincheras partidarias, de distintos lados.

¿Cuál será la línea de EL NUEVO DIARIO ahora?
La línea de EL NUEVO DIARIO será ajena no solamente a las luchas políticas partidarias, sino que también será ajena a la propaganda, defensa o patrocinio de liderazgos políticos.

Si este periódico no tiene compromisos con ningún partido, entiendo que sí tiene un compromiso con la ciudadanía y la nación. ¿Cómo lo definiría usted?

Yo creo que la labor periodística es en el fondo un servicio público, un servicio que debe determinarse, entre otras cosas, por la verdad  de los hechos que se publiquen y por un balance noticioso definido por fuertes criterios de racionalidad, seriedad y rigor informativo.

El director de una empresa encuestadora me dijo que los nicaragüenses parecen cansados de tanta noticia política, en que los personajes siempre son los mismos.

¿Cómo interpreta eso?

Efectivamente, la población en general está cansada de la política; quizás porque abundan personajes falsos, verdaderos profesionales de la mentira. Los nicaragüenses están más interesados en asuntos relacionados a la economía de sus hogares, su crecimiento y sus perspectivas.

¿Cómo espera que sea la relación del periódico con el gobierno?
La política informativa de EL NUEVO DIARIO será totalmente independiente. Se publicarán los aciertos del gobierno, pero también con apego a la verdad se publicarán sus desaciertos. Yo le aseguro que están equivocados los que piensan que este periódico va a ser como el “Novedades” de la época del gobierno de Somoza.

¿Y con los partidos de oposición?
En el mismo sentido de la respuesta anterior. Este periódico no será ni portavoz del gobierno ni portavoz de la oposición, lo cual no significa que no se acojan todas las opiniones.

¿Seguirá usted escribiendo críticas sobre los políticos y la política local?

Voy  a escribir de vez en cuando mis artículos en las páginas de opinión de EL NUEVO DIARIO, páginas que siempre estarán abiertas a todos los articulistas, a los que quieran colaborar, sin importar su posición ideológica.