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En vísperas del fin del año 2011, la Procuraduría General de la República, PGR, presentó en el Juzgado Noveno Distrito Penal de Audiencia de la capital una acusación de estafa agravada contra Jorge Santamaría y contra Yuri Centeno Peralta, hijo de Alex Centeno Roque, entre otros.

Alex Centeno Roque, como se recordará, cobró notoriedad hace 11 años por la quiebra financiera del extinto Banco Internacional, Interbank, y el sonado caso que se denominó “el cascarillazo”, ya que se puso en garantía cáscara de arroz en lugar de café oro.

La acusación de la PGR indica que el pasado 22 de agosto 2007 las autoridades del Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, creyeron haber comprado 151 vaquillas preñadas, tras pagar a Jorge Santamaría Andrade un millón 257 mil 75 córdobas.

Cuatro semanas más tarde, cuando los técnicos del Magfor concluyeron la  revisión del ganado, se dieron cuenta que Santamaría entregó terneras y no vaquillas preñadas.

En la acusación la PGR imputa a Santamaría y Centeno Peralta la presunta autoría de los delitos de estafa agravada, falsificación material, uso de documentos falsos, abigeato y crimen organizado.

La Procuraduría también acusa como coautor de la estafa agravada a Víctor Luna Molina o Víctor Antonio Sánchez, exdirector del Registro Municipal de la Alcaldía de Tipitapa.

Al exfuncionario de la alcaldía tipitapeña la Procuraduría  lo señala como presunto coautor de los ilícitos de  falsificación material, uso falso de documentos, estafa agravada y crimen organizado.

Para la obtención expedita del cheque de más de un millón de córdobas, que Santamaría hizo efectivo el 23 de agosto de 2007, se valió de documentos falsos como son dos cartas de venta extendida por el exdirector del Registro Municipal de la Alcaldía de Tipitapa, quien sabía que el primero no estaba registrado como ganadero y tampoco tenía registro de fierro, refiere la acusación de la PGR.

Según la Procuraduría, Santamaría se coludió con Yuri Centeno para ofertar 2 mil y 3 mil vaquillas respectivamente al Magfor, pero el último no señaló el precio unitario para garantizar que el primero fuera seleccionado.

En la acusación la PGR asegura que Yuri Centeno  y  Santamaría se “confabularon” durante cuatro meses para estafar al Magfor.

La acusación  fue  presentada de manera particular por la PGR, porque en su momento el Ministerio Público declinó ejercer la acción penal, tras considerar que no contaba con las pruebas suficientes para demostrar la culpabilidad de los acusados.