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Con la voz entrecortada, Manuel Calderón, Comandante Guerrillero y Alcalde de León, confirmó la noticia que corrió como pólvora por la Ciudad Universitaria. “Me obligaron a renunciar, esa es la verdad”, afirmó a los periodistas reunidos en el edificio de la Alcaldía, tras entregar un escrito en donde confirmaba su decisión.

Calderón, conocido en las filas del Frente Sandinista como “Comandante Rufo”, llegó a la Alcaldía de León bajo fuertes denuncias de fraude electoral en los comicios municipales de 2008, para ejercer el cargo de Alcalde en el período 2009-2012, sin embargo, ayer renunció inesperadamente a su cargo, al no contar con el apoyo de las autoridades partidarias locales ni del Poder Ejecutivo.

En su lugar fue designada la vicealcaldesa Santos Roque, por decisión del Concejo controlado por el partido gobernante.

Calderón, a quien se le identifica como un cuadro político cercano al coronel Lenín Cerna, exsecretario de organización del FSLN, se convirtió así en el tercer funcionario de elección popular destituido por el Concejo en el presente período, después de los concejales Diego Reyes y Norberto Narváez, del PLC y del FSLN, respectivamente.

Según Calderón, uno de los motivos que originó su renuncia fue el hostigamiento de la dirigencia del Sindicato de Trabajadores de la Alcaldía de León, Sitradel, y de representantes de instituciones del Estado.

“Entre 2010 y 2011 hemos tenido muchos problemas con la dirigencia sindical, con funcionarios de instituciones del Estado y con representantes del Frente Sandinista, quienes han tenido más confianza, que lo que planteó como alcalde”, expresa la carta con fecha de 31 de diciembre del año anterior, dirigida al Consejo Supremo Electoral (CSE), con copia a Nelson Artola Escobar, quien además firmó el recibido.

“Creo que es mejor que el partido (FSLN) y las instituciones nacionales relacionadas con el municipalismo, pongan a alguien a quien le tengan confianza”, insistió Calderón, quien cobró relevancia mediática en la campaña electoral de 2008, cuando atacó a policías antimotines con un bate.

Pese a que prácticamente fue obligado a renunciar, Calderón expuso que “mi renuncia a mi calidad de alcalde no significa en ningún momento que renuncio a mi calidad de militante, ya que seguiré trabajando como militante que soy del FSLN, y que lo seguiré siendo”, concluye la misiva.
Según Calderón, esta desilusión política no es la primera que le ha tocado vivir, “tengo 40 años de ser militante al Frente Sandinista, y he pasado por peores situaciones, no puedo decir si es justo o injusto, pero si alguien le llama indisciplina a que no se le satisfaga algún capricho, esa no es mi culpa”, afirmó Calderón en clara alusión a los dirigentes sindicales.

¿Cayó en desgracia?
Extraoficialmente, una fuente cercana a la Secretaría del Frente Sandinista, expresó a EL NUEVO DIARIO que la destitución del alcalde Calderón fue porque este no se doblegó a las orientaciones de la primera dama Rosario Murillo, así que se produjo una “pasada de cuenta”, y no descartó que esta misma situación pase con otras alcaldías.

Asimismo, la fuente destacó que las causales para solicitar la renuncia a Calderón fueron arbitrarias y cargadas de odio político, ya que administraciones municipales anteriores fueron señaladas de corrupción, y nunca se procedió a la destitución de los alcaldes, citando los casos de Denis Pérez Ayerdis y de Tránsito Téllez.

Artola anunció anticipadamente la caída
Una vez recibida la renuncia, sin sorpresa alguna, los cinco concejales del partido gobernante y los cuatro del Partido Liberal Constitucionalista, PLC, reunidos en el despacho edilicio, en sesión extraordinaria del Concejo, aceptaron la renuncia del edil Calderón en presencia del Director Ejecutivo del Fondo de Inversión Social de Emergencia, FISE, Nelson Artola, quien representaba al Poder Ejecutivo.

Minutos antes, a las 10:30 de la mañana, Artola ingresó al despacho edilicio de manera prepotente y avasalladora, preguntando a viva voz: “¿Dónde está la alcaldesa?”, expresando públicamente la decisión anticipada de la suerte que correría Calderón y la designación de su sucesora.

Sindicatos: no pedimos destitución
Moisés Trejos, secretario de Sitradel, afirmó que la dirigencia sindical no pidió la destitución del alcalde, sino la intervención de las autoridades nacionales para que Calderón cumpliera con las demandas de los trabajadores incluidas en el convenio colectivo, así como el pago oportuno de las quincenas y el derecho a incremento salarial.

“No es posible que el alcalde haya mandado a los trabajadores sin el pago de la quincena de diciembre. Inclusive, días antes de las vacaciones lo buscamos en su despacho e hizo caso omiso, y por esa actitud fue que nos comunicamos con Nelson Artola, que siempre nos ha apoyado”, dijo Trejos.

Destacó que desde el 4 de noviembre de 2010, la actual dirigencia sindical comenzó a luchar por la reivindicación de los derechos de los trabajadores, “obligamos al alcalde que se cumpliera con nuestros derechos y que cumpliera con aquellos que no había entregado, soportamos tanto, fuimos flexibles, pero no podíamos dejar a nuestros compañeros sin su salario”, dijo.

Concejales defienden procedimiento
La concejal Guisela Lacayo, Secretaria del Concejo en la Alcaldía, manifestó que los concejales sandinistas respetaron la decisión de Calderón, “él presentó su renuncia, nosotros la analizamos y procedimos con la votación, que al final fue a favor, e inmediatamente procedimos con la escogencia del nuevo alcalde, que por ley correspondía a la vicealcaldesa Santos Roque”, indicó.

Por su lado, el concejal Maynor Tercero, de la bancada liberal en la municipalidad, destacó que la sesión extraordinaria no tuvo ningún obstáculo, “se procedió a analizar la situación, se escuchó a Calderón y luego se procedió con la escogencia del nuevo alcalde”, dijo, tras detallar que la próxima semana se escogerá al Vicealcalde y al Secretario del Concejo.

Llegaron a apoyarlo, tardíamente
Al conocer sobre la renuncia o destitución de Calderón, muchas personas llegaron a la comuna a expresar su solidaridad, tal es el caso del abogado Moisés Chévez Zapata, reconocido jurista de la localidad, quien manifestó que el Concejo violentó principios constitucionales.

“El Concejo aceptó una disposición que viene desde arriba, o sea, de las esferas del partido gobernante, de destituir al alcalde electo popularmente, se violentó el artículo 177 de la Constitución Política, que dice que la autonomía municipal no exime o excluye al Poder Ejecutivo de su responsabilidad y su respeto a ellos”, relató.

Así mismo, afirmó que se violentó la Ley de Municipios en su artículo 2, que establece la autonomía y las competencias de ser Concejo, que es soberano, por lo cual las bancadas políticas deben tomar una decisión deliberante y hacer respetar las leyes.

Una alcaldía clave
Para el partido gobernante, la cabecera departamental de León es una plaza emblemática, no solo porque es la segunda ciudad más importante del país, sino porque ha sido declarada Primera Capital de la República y de la Revolución. El Frente Sandinista tiene más de 30 años de ocupar la silla edilicia, ejerciendo el poder local sobre más de 250 mil habitantes.

El presupuesto general de la comuna en el presente año corresponde a 164 millones de córdobas, de ingresos propios, de los cuales el 49% será destinado a inversión, y el 51% para gastos corrientes.

También cuenta con un presupuesto adicional de 50 millones correspondientes a las transferencias para la reparación y reconstrucción de calles y caminos, 45 millones para cooperación externa, y 25 millones para proyectos habitacionales.