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Representantes del sector energético, analistas y dirigentes de los organismos de defensa de los consumidores, manifestaron ayer que el Gobierno deberá ser cuidadoso y a la vez cauteloso con la aplicación de un ajuste a la tarifa de energía, el que consideran no debe sobrepasar el 10%.

A la vez, señalaron que es necesario mantener una política de subsidio que permita garantizar estabilidad a los usuarios de escasos recursos y para aquellos cuya condición económica no es del todo favorable.

César Zamora, representante de la empresa generadora AEI Nicaragua S.A., explicó ayer que necesariamente se tendría que aplicar un ajuste a la tarifa de energía este año, el cual según las proyecciones de los generadores debe ser de un 10%.

Añadió que esta medida deberá ser acompañada de una política de subsidio redefinida en la que se beneficie únicamente a los sectores más desprotegidos del país.

El empresario manifestó a EL NUEVO DIARIO que el sector energético fue golpeado duramente todo el año pasado, por las constantes alzas del búnker usado para la generación energética con plantas térmicas, lo que elevó el precio de megavatio producido, de US$160 a US$180 en promedio.

Búnker con tendencia al alza

Dijo que, a la fecha, el comportamiento de este derivado mantiene una tendencia al alza en el mercado internacional.

Destacó que el precio promedio del barril de búnker en 2011 cerró en los US$100, y que la tendencia es a continuar subiendo.

“En 2008 el búnker alcanzó precios promedio de US$74 en el año. En 2011 superó estos precios y se disparó a los US$100 en promedio. Si bien es cierto el país se benefició con el subsidio de US$107 millones que destinó el Gobierno para mantener la tarifa subsidiada, no es sano para el país aplicar una medida así en este año, ya que es una deuda que se deberá pagar”, especificó.

“Lo mejor sería establecer un análisis para aplicar un ajuste del 10%, combinado con un subsidio de US$50 millones, que sea dirigido a beneficiar a los sectores más vulnerables. Los subsidios son buenos, pero no se pueden prolongar para toda la vida, y lo mejor para el sector energético y el país es impulsar más proyectos que garanticen una generación eléctrica renovable y más barata. Ahora, de igual forma, hay que promover el ahorro de energía, para que haya menos consumo de combustible, mientras entran en operaciones proyectos de generación renovable, que oferten energía más barata”, agregó.

Gobierno debe ser cuidadoso
El analista de temas energéticos, Óscar Danilo Carrión, dijo ayer a EL NUEVO DIARIO que el Gobierno deber ser cuidadoso con las políticas que vaya a implementar en este año en el sector energético, y señaló que es necesario realizar un análisis detallado de la situación del petróleo y sus derivados en el mercado internacional antes de decidir aplicar un ajuste a la tarifa energética.  

Carrión manifestó que es necesario realizar una evaluación del manejo de los US$107 millones que se destinaron el año pasado para mantener la tarifa congelada.

“En mi opinión, no debe considerarse un ajuste a la tarifa todavía, y (se debe) analizar bien las condiciones del sector energético. El año pasado se aplicó un ajuste de 41.8% a la tarifa, con un petróleo en US$90 el barril. Habría que ver esta vez las proyecciones del crudo y tratar de establecer un ajuste que sea lo más bajo posible, para no afectar a la población. No se puede perder de vista que es necesario mantener los subsidios para beneficio de los más pobres”, afirmó vía telefónica.

Ampliar rango de subsidio
Ricardo Osejo, dirigente de la Organización para la Defensa de los Consumidores, ODC, dijo ayer que las políticas en el sector energético deben estar encaminadas, en primer lugar, a impulsar proyectos de generación renovable, para dejar de depender de los combustibles fósiles en la producción energética.

Asimismo, enfatizó  que el rango de cobertura de el subsidio en este año debería ser ampliado a los sectores que consumen hasta 300 kilovatios hora mes, de tal manera que si se aplica un alza en la tarifas de energía, no golpee el bolsillo de los más pobres.

“Los expertos indican que el alza a la tarifa estaría en el rango del 8 y del 10%. Lo mejor sería no aplicar ningún ajuste, pero de darse, que sea lo más bajo posible. De igual forma, creemos que los subsidios deben mantenerse, pero redirigirse, para beneficio de los más pobres”, aseguró.

Por encima de los US$100
El petróleo que se comercializa en el mercado del Golfo de México subió ayer el 4.17% y cerró en US$102,96 por barril, su mayor precio desde mayo de 2011.

“El petróleo WTI llegó así a su mayor precio al cierre, desde los US$103.88 por barril registrados en mayo de 2011, y se anotaron la mayor subida porcentual desde el pasado 24 de octubre, cuando ganaron el 4.42%. También superó la barrera sicológica de los US$100 por barril, por primera vez desde hace una semana, cuando se cotizó en US$101.34”, explicaron ayer los analistas de The New York Mercantile Exchange (Nymex).