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Organizaciones ambientalistas aseguraron tener reportes de inundaciones a consecuencias de las recientes lluvias, en diferentes puntos de la carretera de 160 kilómetros que Costa Rica construye paralela al Río San Juan.

“Esto es solo la punta del iceberg”, advirtió Kamilo Lara, Presidente del Foro Nacional de Reciclaje, Fonare.

Según Lara, pobladores y trabajadores de la misma obra tica les han reportado de anegaciones que incluso mantuvieron incomunicados a los trabajadores durante cuatro días.

Tomando en consideración el comportamiento lluvioso de la zona, que es de nueve a 10 meses del año, Lara indicó que ya el valioso Río San Juan comienza a recibir incalculables descargas de sedimento.

“El tiempo acentuará la degradación ambiental”, agregó el directivo de Fonare.

De acuerdo con el ambientalista, están a la expectativa de la visita al sitio, programada para el 12 de este mes, de los magistrados de la Corte Centroamericana de Justicia, con el propósito de valorar la situación y pronunciarse respecto a la demanda que las organizaciones ambientales interpusieron ante la misma, en la que solicitan una orden de medidas cautelares para que paren los trabajos ya en fase avanzada.

Dijo que esperan que tanto la Unesco, representada por el doctor Juan Bautista Arríen, como la comisión Ramsar, se sumen al viaje exploratorio que será dirigido por la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, CCAD, que es el órgano del Sistema de la Integración Centroamericana, a cargo de la agenda ambiental regional.

Evangélicos ruegan por el San Juan
A las voces que claman para que se frene la degradación ambiental que provoca la construcción de la vía, se sumó ayer la Iglesia Evangélica, representada por las Alianzas Evangélicas de Nicaragua, Centroamérica, Belice y Panamá.

Lara informó que esperan en los próximos días sentarse con la Conferencia Episcopal, pues su idea es contar con el apoyo de las máximas organizaciones de fe, con el objetivo de que intercedan en la petición de diálogo que vienen haciendo sin resultado satisfactorio.

El pastor Mauricio Fonseca, Presidente de la Alianza Evangélica Nicaragüense, hizo pública la decisión de las iglesias de dicha denominación religiosa, de interceder en la búsqueda de una solución por la vía pacífica del conflicto.

Además, demandan a los gobiernos de ambos países que convoquen a una reunión, tomando en cuenta la participación de las iglesias Evangélica y Católica, con el fin de valorar in situ el daño ambiental a consecuencia de la construcción de la carretera en territorio costarricense.

Entre los planes de la Iglesia Evangélica está una visita a la zona fronteriza, para orar por el entendimiento entre las naciones vecinas a finales de mes, informaron sus representantes.

Augusto César Marenco, Presidente del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, dijo que trabajarán con sus contrapartes costarricenses para buscar que el Poder Legislativo de nuestra vecina del sur apoye su petición de frenar y evaluar daños para mitigar los efectos negativos ya provocados al patrimonio natural de la zona.