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La Federación Internacional de la Cruz Roja, FICR, en conjunto con Hábitat para la Humanidad Latinoamérica y el Caribe, esperan poder incidir en las comunidades latinoamericanas y del Caribe, con un novedoso proceso de participación en las comunidades para la prevención de desastres.

Ambas organizaciones se dieron cita esta semana en Nicaragua, como sede de la conferencia sobre Gestión de Riesgos y Prevención de Desastres. Un encuentro que se basa en la capacitación con el apoyo de la FICR, quienes actualmente implementan la nueva metodología de prevención de desastres llamada Enfoque Participativo para la Concienciación sobre Alojamiento Seguro, Passa (Participatory Approachfor Safe Shelter Awareness).

La metodología de prevención Passa es un método participativo de reducción de riesgos ante desastres, y se encuentra ligada estrechamente a la importancia de la seguridad de las viviendas y de sus habitantes.

El objetivo de esta nueva práctica es el desarrollo de capacidades generadas desde la misma comunidad, para reducir los riesgos relacionados con los desastres, a través de la toma de conciencia y de una mayor participación de los mismos habitantes de las comunidades.

Mario Flores, Director de Atención a Desastres de Hábitat para la Humanidad Internacional, dijo que “la mejor manera de enseñarle a una comunidad es involucrando a las mismas personas que pueden llegar a ser afectadas para lograr un auto reconocimiento comunitario ante los desastres”.

Passa se encuentra en proceso de implementación en muchos lugares del mundo. La  FICR y Hábitat para la Humanidad esperan poder incidir en las comunidades latinoamericanas y del Caribe con este nuevo proceso de participación y de prevención para las comunidades.

Es la segunda vez que se capacita a Latinoamérica sobre esta nueva práctica de prevención, el primer país en recibir estos talleres fue Haití.

Jaime Mok, Coordinador de Gestión de Riesgos y Prevención de Desastres de Hábitat para la Humanidad, aseguró que estas capacitaciones serán de gran ayuda para las comunidades alrededor del mundo, ya que “les brindará todas las herramientas necesarias para que los mismos habitantes sean quienes puedan y sepan cómo responder ante un desastre, y que también conozcan las medidas para prevenir cualquier eventualidad”.

La capacitación se realiza en un hotel frente a las playas de Masachapa, locación elegida por haber sido afectada en 1991 por un maremoto y que también ha sido azotada por varias tormentas.