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Luis Emilio Baltodano Castillo gestiona su licencia de conducir desde finales de 2011. Quiere evitarse problemas con “la gente” de Tránsito, por andar en las carreteras sin el respectivo certificado. Hace unos días le tocó practicarse el examen sicológico, un requisito que en un principio no sabía de qué se trataba, y, al igual que muchos, pudo llegar a pensar que era un estudio para saber si estaba “loco”.

Al llegar a las instalaciones de Cruz Roja en Managua, Baltodano confesó que se sentía un poco nervioso para realizar la prueba sicológica.

Poco a poco, el joven de 26 años fue ganando confianza y respondiendo “de la manera más sincera” cada interrogante. Salió de la sala confiado en que al día siguiente su resultado sería positivo.

“Da nervios. Siempre uno como ser humano está predispuesto a sentir miedo a algo nuevo. Estás respondiendo un examen y no sabés cómo vas a salir”, añadió.

Baltodano es conductor de moto. Reconoce que las calles son muy peligrosas, y más aún al saber que los motociclistas son los que en mayor porcentaje están expuestos e involucrados en los accidentes de tránsito, muchos de ellos con un saldo fatal.

Es de ley

Todo aquel que gestione por primera vez o renueve su licencia de conducir, debe presentar una serie de requisitos, entre ellos la aprobación del examen sicológico, llamado Epaas.

La norma administrativa complementaria para la aplicación de la Ley 431 (Ley para el Régimen de Circulación Vehicular e Infracciones de Tránsito), establece en su artículo 38, inciso “c”, que las personas que por primera vez soliciten la licencia de conducir, deben presentar “su certificado de aptitud física y síquica”.

El teniente Ramón López, jefe de Tránsito del Distrito V de Managua, explicó que la presentación del examen para la solicitud de licencia, “está normado, y, por tanto, debe ser exigido. Mucha gente quizá no ande con su siquis en buena armonía; hay unos que andan alterados y por eso se dan muchos accidentes”.

No importa solo saber conducir

Para el sicólogo Roy Navarrete Álvarez, uno de los profesionales que realiza la prueba en Cruz Roja, y quien está entre los seis especialistas que elaboraron los instrumentos para el examen, acceder a la licencia de conducir no solo es un asunto de si la persona sabe conducir o no, sino también el compromiso social con la vida misma.

Según Navarrete, de todos los que se han practicado la prueba, al menos el 80% está capacitado sicológicamente para conducir.

“No se está midiendo si estás loco --que es lo que la mayoría de la gente cree-- sino que es una cuestión de conducta, cómo uno se va a comportar al volante y si sos consciente que llevás tu vida en ese volante y que hay otras personas vienen manejando otro vehículo y debés guardar una disciplina”, manifestó la doctora Carla García, de la Cruz Roja.

El Epaas

El examen sicológico técnicamente conocido como Epaas (Escala Psicológica de Actitudes y Actitudes Situacionales), consiste en un test sicométrico elaborado a base de 16 FP, un instrumento usado para investigar la personalidad. Mide 16 factores de la personalidad, y con base en él se pueden construir escalas.

La escala está compuesta de un cuestionario de 24 preguntas, por medio de las cuales se valora la orientación racional, las normas, los valores morales y el nivel de conciencia para manejar. También se realiza una entrevista en la que se cuestiona sobre posibles situaciones estresantes en el tráfico y cómo respondería la persona ante dicho escenario.

Cruz Roja, única institución autorizada
Antes, cualquier profesional de la sicología podía extender el certificado de aprobación de la prueba; sin embargo, no era “muy confiable” para las autoridades. Por esa razón, la Dirección de Tránsito de la Policía Nacional, desde hace tres meses trabaja exclusivamente con la Cruz Roja para la aplicación del examen.

En Cruz Roja coinciden en que son los más indicados para aplicar el examen. No sacaron el Epaas de la manga. Para determinar los instrumentos a utilizar en la evaluación sicológica del nuevo conductor, “hubo un proceso de preparación”, cuenta la doctora García.

La Cruz Roja realiza la prueba desde hace tres meses, según explicaron. El valor es de 10 dólares o su equivalente en córdobas.

No todos aprueban

Para realizar con todo éxito el Epaas, debe ser respondido “honestamente” por las personas que lo realizan.


Sin embargo, para los que no pasan --que en su mayoría son jóvenes adolescentes— existe una segunda oportunidad.

Los que no aprueban tienen que esperar seis meses para realizar el examen nuevamente. Ese es el tiempo contemplado dentro del campo de la sicometría, en el que se considera adecuado y viable para volver a evaluar a una persona.

A quien que no pasa, se recomienda que busque cómo recibir terapia para que mejore su situación. Hay unos que se molestan, hay otros que lo toman responsablemente, porque se les hace ver que es una responsabilidad para toda la vida.