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Unos 23 caficultores de la zona de El Crucero, en Managua y una cantidad menor de productores de maní de Granada, Masaya y Tipitapa, denunciaron a través de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, Upanic, que desde hace varias semanas están siendo víctimas de robos a sus cosechas por grupos de personas que operan por la noche.

Al parecer, los excelentes precios que se están pagando en el mercado internacional por el quintal de café y por el de maní han motivado los robos de plantíos enteros en las fincas de estos productores.  

La situación es del conocimiento de la Policía Nacional y del Ejército de Nicaragua, sin embargo, los productores consideran que se requiere mayor presencia de efectivos en las zonas afectadas.

Al momento se estiman pérdidas cercanas a los US$20,000 en café, y en maní aún no hay estimaciones.

Los robos se ejecutan por las noches, y según los mismos denunciantes, es un hecho “nunca visto”, puesto que en años anteriores los robos eran menores.

“Llegan por la noche con camionetas y arrasan con plantíos completos de granos de café y de maní. En muchos años no se había visto eso, que entran en la noche y dejan barridos los plantíos”, dijo Mary Jane de Salinas, vicepresidenta de los cafetaleros en Nicaragua, y una de los 23 productores de café afectados en El Crucero.

“Según las personas del Ejército que entraron a ver los robos en las fincas, en el norte también se está viendo esto”, dijo Salinas, quien agregó que “hay topes” que compran el café robado, porque este debe ser procesado para luego ser comercializado.

Mauricio Zacarías, el más fuerte productor de maní en la zona de Oriente, describió que se ha observado una “invasión de gente” levantando la cosecha.

Explicó que la gente en estos lugares no permite que las máquinas cosechadoras de maní recojan el grano como corresponde, pues se adelantan al proceso dejando limpio el lugar.

“No es un asunto de dos o tres personas, es una invasión. En el caso específico de Masaya, Granada y Tipitapa, donde mi empresa tiene muchas áreas de maní, se ha tornado imposible el control de la gente. En la noche se da una robadera de maní, y se lo llevan a sus casas”, expresó el productor.