•   La Habana, Cuba / AFP  |
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El Partido Comunista de Cuba (PCC) comenzó ayer un inédito cónclave de dos días en busca de un “cambio de mentalidad” para superar los “métodos burocráticos” y los “dogmas y criterios obsoletos” que frenan las reformas económicas del presidente Raúl Castro.

En esta primera Conferencia o congreso extraordinario, 811 delegados tienen la compleja tarea de renovar al partido único que desde hace medio siglo gobierna la isla, inmersa en una reforma que ha abierto espacio a la iniciativa privada, aunque el Estado todavía controla más del 90% de la economía.

Encabezada por Raúl Castro, primer secretario del PCC, la apertura de la reunión estuvo a cargo de José Ramón Machado Ventura, segundo secretario, y luego los delegados comenzaron a sesionar en cuatro comisiones, dijo el sitio oficialista Cubadebate.

 

“O rectificamos o nos hundimos”  

El cónclave, que culminará hoy domingo, tiene el “propósito esencial” de “acelerar el desarrollo de la sociedad y afianzar los Lineamientos Económicos y Sociales aprobados en el Sexto Congreso (del PCC, en abril de 2011), a partir del concepto de que no hay ideología sin economía”, dijo ayer sábado el diario oficial Granma.

“Lo primero que estamos obligados a modificar en la vida partidista es la mentalidad (...), al estar atada a dogmas y criterios obsoletos”, dijo Raúl Castro, citado por Granma.

“O rectificamos o nos hundimos y hundiremos el esfuerzo de generaciones enteras”, dijo Raúl en agosto, al advertir que el PCC también debe abandonar los “métodos burocráticos” para “preservar” el socialismo.

El cónclave debe decidir un centenar de propuestas, que van desde promover a más jóvenes, mujeres y negros a posiciones de poder en el único país comunista de Occidente, a abrir las puertas del gobierno, del PCC y del Ejército a los homosexuales, que fueron perseguidos tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959.

También debe resolver una propuesta de Raúl Castro de limitar a un máximo de 10 años el tiempo para ocupar un cargo de poder en el gobierno y el Partido, incluidos los que él ejerce: presidente de Cuba y primer secretario del PCC.

“La adopción de límites de mandato dinamizaría la movilidad ascendente de cuadros más jóvenes, lo que implica la ventilación de nuevas ideas dentro del sistema”, dijo a la AFP el analista Arturo López-Levy, experto en temas cubanos de la Universidad de Denver (Colorado, Estados Unidos).


Impulsarán uso de tecnologías

Raúl, de 80 años, ha reconocido como una “vergüenza” que no esté preparada una generación de relevo, por lo que el Partido y el Estado siguen dominados por la “vieja guardia”: de los 15 miembros del selecto Buró Político del PCC escogidos en el VI Congreso, sólo tres tienen menos de 65 años.

El cónclave busca impulsar el uso de las tecnologías de la información para exponer la “verdad” de Cuba, país donde el escaso debate público se desarrolla en blogs y redes sociales de internet, así como estimular “un periodismo objetivo y de investigación” en una isla donde todos los medios están bajo control estatal.

En la víspera de la Conferencia, el viceministro de Cultura, Fernando Rojas, dijo que “Cuba necesita prensa revolucionaria no oficial”, “que permita una mirada crítica” para “poder enfatizar en las lagunas, los errores, los problemas, decir descarnadamente lo que pasa”.

La Conferencia, que partió el día del natalicio del héroe nacional José Martí, es la primera del PCC desde que fue fundado en 1965 por Fidel Castro, quien entregó el mando en 2006 a su hermano, por problemas de salud.